La Plaza Mayor de Arcenillas se convirtió ayer en un auténtico escaparate del rico folclore zamorano durante la fiesta del Centro de Iniciativas Turísticas (CIT) de la capital y municipios limítrofes que se celebraba en este pueblo de Tierra del Vino. La exhibición de «Danza de Paloteo», en la que participaron grupos de Almaraz, Cañizal, Muelas del Pan, Tábara y «Doña Urraca» de Zamora, congregó durante su desarrollo a decenas de personas que pudieron admirar uno de los rituales lúdicos más antiguos de la provincia de Zamora, que ha sido recuperado a posteriori por la generación actual. Los danzantes mostraron en la jornada de ayer un amplio elenco de coreografías con los vistosos trajes «que llevaban antiguamente los hombres al campo, por raro que parezca», según explicaban dos de las recuperadoras de las danzas de paloteo de Cañizal, Arancha y Rubí. Era precisamente este grupo quien ayer estrenaba el peculiar gorro repleto de flores para una celebración que antiguamente se realizaba durante los días 3 y 4 de mayo en torno a la fiesta de la Santa Cruz. La danza de palos de Almaraz de Duero tenía también sus días para el baile en San Pelayo y el Corpus Christi. «Desde 1721 está documentado el baile de palos de Almaraz, tan cercano a la capital, realizado a ritmo de tamboril y flauta, entonando melodías religiosas y también profanas, como el "Señor mío" o el "Mambrú"».

La jornada festiva comenzaba con una misa castellana y la recepción de autoridades en la que no faltaron varios alcaldes de los 22 pueblos adscritos al Centro de Iniciativas Turísticas, como el anfitrión, Natalio Gutiérrez , quienes estuvieron acompañados por el vicepresidente de la Diputación, Aurelio Tomás, la jefa de Cultura de la Junta y concejala de la capital Elvira Fernández, además del cronista oficial de Zamora, Herminio Ramos, buen conocedor de la historia de Arcenillas y encargado ayer de recoger la placa conmemorativa dirigida a Pedro Roda, promotor junto a Clarisa Rodríguez del Centro de Iniciativas Turísticas. Problemas de salud impidieron a Roda asistir al homenaje tributado en su honor.

La fiesta se completaba con la exposición que se mostraba ayer en la planta baja del Ayuntamiento de las diferentes manualidades realizadas por los habitantes de los pueblos limítrofes y con un concurso de repostería tradicional en el que no faltaban los dulces, santo y seña de la gastronomía provincial como las típicas orejas de carnaval, las cañas rellenas o la tarta de la abuela. Todas las recetas había sido elaboradas por vecinas de Arcenillas, entre las cuales el jurado seleccionó tres como acreedoras de los premios de 60, 30 y 20 euros. Todas las recetas presentadas a concurso serán editadas por el Centro Turístico.