CHANY SEBASTIÁN, TÁBARA
La Casa Consistorial de la villa de Tábara ha sido víctima también de la ola de robos que afecta desde hace meses a los pueblos de la comarca natural de Aliste, Tábara y Alba. Fuentes municipales han confirmado a este periódido que el robo fue perpetrado el pasado domingo, aprovechando que durante el fin de semana la actividad en las dependencias municipales es nula. La elección del lugar para delinquir ha sido una auténtica sorpresa ya que el Edificio de Servicios Múltiples está situado en la Plaza Mayor y a una treintena de metros de la iglesia de Santa María y de la Nacional 631, donde suele ser habitual la presencia de la Guardia Civil. Conocidos los hechos, el Ayuntamiento ha presentado la correspondiente denuncia ante en el cuartel de la Benemérita.
Los ladrones se valieron de palancas metálicas para reventar la puerta principal de la primera planta, donde se ubican las oficinas del Centro de Acción Social de la Diputación de Zamora. Acto seguido subieron por las escaleras hasta la segunda planta donde de nuevo utilizaron la fuerza bruta para reventar las puertas que dan acceso a la Secretaría y la Agencia de Desarrollo Local, y la del despacho de la Alcaldía.
En Secretaría los ladrones se centraron en la mesa del secretario José Manuel Garrote y llamados por la curiosidad de los lugares cerrados reventaron los cajones donde se guardaban las copias de seguridad informática del Ayuntamiento tales como cuentas generales y presupuestos. El único botín conseguido fueron 12 euros que la Agente de Desarrollo guardaba en la oficina procedente de los donativos voluntarios que hacen los peregrinos que utilizan el «Camino Sanabrés» de la Ruta de la Plata para acceder a la catedral de Santiago en el Año Santo Compostelano.
En el despacho de la Alcaldía repitieron la misma operación pero allí no consiguieron nada. «En el Ayuntamiento de Tábara desde que yo llegué a la Alcaldía no trabajamos con dinero en metálico, todos los pagos o recaudaciones se hacen mediante transferencia bancaria» afirma el alcalde José Ramos San Primitivo.
Una vez culminada la fechoría los cacos decidieron continuar con sus actos delictivos y apropiarse para huir de un vehículo de alta gama, marca Audi, propiedad de los dueños de la Funeraria «Virgen de Carmen» de Tábara, asentada en la Plaza Mayor. Aquí tuvieron el primer percance pues, todo apunta, a que al hacer el «puente», con las prisas, se olvidaron de comprobar si estaba en punto muerto. La realidad es que con la velocidad activada y al arrancar se estamparon contra el edificio de la farmacia, sufriendo ligeros desperfectos.
El automóvil fue utilizado para la huida por la Nacional 631 siendo abandonado luego a unos tres kilómetros de Tábara en dirección a Litos y Ferreras de Abajo.