CH. S.
Elvira Monteso Alonso, alcaldesa de Faramontanos de Tábara, fue ayer la encargada de dar la bienvenida a los niños como máxima autoridad, en nombre de la Corporación Municipal y de los vecinos, todos encantados con los ilustres e inquietos visitantes.
-Éxodo rural y despoblación son un hecho real en Aliste, Tábara y Alba. ¿Cómo esta la situación en Faramontanos?
-A pesar de ser un pueblo relativamente grande el problema nos afecta por igual, la emigración hacia las ciudades ha sido una sangría incesante desde los años setenta del siglo XX. Actualmente contamos con 465 habitantes y de ellos sólo veinte son niños. Tenemos colegio de infantil y primaria con quince alumnos y el resto van al comarcal de Tábara. La mayoría de nuestros habitantes son de la tercera edad y la llegada de tanto niño ha sido ilusionante, algo que quizás nunca se vuelva a repetir, por eso lo disfrutamos.
-Ver a tantos niños por las calles es un lujo.
-Irrepetible. Desde el Ayuntamiento cuando nos lo dijeron le dimos todo nuestro apoyo. Hemos colaborado cediendo los locales y también con el parque infantil y solicitando la exhibición de perros de la Guardia Civil. La cultura es muy importante y en ese sentido tenemos muy claro que siempre estaremos dispuestos a apoyarla en favor del pueblo y los vecinos.
-El coro «La Turiela» también se ha volcado con ellos.
-En Faramontanos hemos actuado muchas veces pero esta era muy especial para nosotros pues preparamos una misa especial para los niños que, todo hay que decirlo, les gustó mucho. La verdad es que estamos muy agradecidos a los organizadores, al párroco y al Obispado de Astorga por haber elegido a Faramontanos. El Festival de la Infancia Misionera ha merecido la pena.