B. A.
El alcalde de El Pego, Leónides Riesco, amenazó ayer con mantener cortado de forma indefinida el la carretera que enlaza esta localidad con la carretera Zamora-La Bóveda de Toro hasta que reciba ayuda de alguna de las administración y asegura que los vecinos le apoyan en su decisión de cortar la carretera porque «están hartos» de la situación.
El regidor ordenó cerrar el camino rural el pasado día 12, ante el temor de que se produjera algún accidente grave de tráfico y fuese declarado responsable el Ayuntamiento que él preside, ya que la polémica abierta en los últimos días radica en la titularidad y, por tanto, la responsabilidad sobre la vía.
El cierre de la calzada de acceso al pueblo obliga a dar un rodeo de 9 kilómetros o circular por un camino de tierra para llegar a la localidad desde la comarca de Toro y la provincia de Valladolid.
Riesco asegura que esta vía de tres kilómetros no figura en el inventario de bienes municipales y que en su momento fue un camino rural de la Administración Central que posteriormente asfaltó y asumió la Diputación de Zamora, que figura en el catastro como propietaria. El alcalde de El Pego cifra en cerca de 400.000 euros el coste del arreglo de los tres kilómetros de la carretera, una cuantía que no puede asumir porque el presupuesto municipal únicamente ronda los 200.000 euros anuales.
Por su parte, el diputado de Izquierda Unida, Francisco Molina, mostró un mapa de la Diputación Provincial en el que, en 2001, el camino en cuestión figuraba como carretera de la Diputación. «Sin embargo, en el mapa que sacaron el año pasado no figura como propiedad de la Diputación pero sí como carretera», precisó.