L. O. Z.
Los cencerros y la tenazas volvieron a ser ayer los protagonistas de los carnavales de la localidad de villanueva de Valrojo. El municipio revivió la mascarada del «carnaval del cencerro», en la que los cinturones que llevan los enmascarados, de los que cuelgan una docena de cencerros, y las tenazas extensibles que portan son dos de sus elementos más característicos.
Una decena de vecinos han desafiado el frío y se han disfrazado con pantalones y camisas muy anchas y de colores vivos, una careta que puede ser de corcho o de piel de cordero, hasta tres cinturones con doce o trece cencerros cada uno, y unas tenazas extensibles.
Originalmente, estas tenazas, que extendidas pueden alcanzar hasta los tres metros de altura, servían para asustar a las mujeres que salían al balcón de su casa para ver a los enmascarados. Ante la presencia de los enmascarados los vecinos no disfrazados huyen para evitar se intimidados y pellizcados. Y es que a quienes corren el Carnaval de Villanueva de Valrojo les está permitido empujar, tocar y pellizcar en cualquier parte del cuerpo al publico que sigue con gran expectación el variopinto espectáculo.
La petición del aguinaldo, que es otro de los elementos característicos de algunas de las mascaradas de invierno de la provincia de Zamora, se reserva en Villanueva de Valrojo para el lunes de carnaval, cuando los cencerros van por las casas y piden chorizo y otras viandas que luego comparten en una merienda popular.
Villanueva de Valrojo ha renovado así una tradición que se remonta a decenas de años. Esta tradición la celebran los vecinos al menos desde el año 1841, cuando están documentados los primeros escritos en los que se habla de esta «fiesta de antruejo». Si algo singulariza al carnaval de este pequeño pueblo de La Carballeda es precisamente su carácter ancestral y ininterrumpida salida de los enmascarados con sus cencerros, con la excepción de los años de la Guerra Civil. Y aunque durante la posguerra muchos pueblos de España se vieron privados de estas celebraciones paganas, en Villanueva de Valrojo se presume de continuar con la fiesta, recorriendo las calles del pueblo con el inconfundible sonido de los cencerros. Este año, hombres y mujeres, jóvenes y niños han vuelto a renovar la tradición.