S. RAMOS, MORALES DEL VINO.
«Hoy es día de los Reyes, primera fiesta del año..». Así reza la canción popular refiriéndose a una jornada mágica principalmente para los más pequeños que ven cumplidos sus sueños e ilusiones con la llegada de los obsequios que Melchor, Gaspar y Baltasar, han depositado por la noche en sus viviendas. Y de facilitarle las cosas se encargaba ayer el máximo mandatario municipal de Morales del Vino, José María Barrios, quien hacía la simbólica entrega de las llaves del pueblo a Sus Majestades cuando llegaban al salón municipal pasadas las doce del mediodía donde recibían las largas cartas que los niños escribían en ese momento o traían ya redactadas desde casa solicitando lo más atractivo de los juguetes de moda.
Un año más, la demanda mayoritaria era la «Wii», la «PSP», la clásica bicicleta, el juego de la Fifa, los disfraces, los libros y un sin fin de nuevos recreativos bien conocidos por los jóvenes gracias a la publicidad que se le ha dado a través de los medios de comunicación.
Melchor, Gaspar y Baltasar acompañados de sus pajes y sentados en sus tronos correspondiente iban recibiendo uno a uno a las decenas de chiquillos que en fila y en orden llegaban al escenario para charlar con Sus Majestades de Oriente, la mayoría de ellos con timidez, aunque también los había más sueltos y atrevidos que no dudaban en aprovechar la ocasión y recitar su larga lista de regalos.
Una vez concluida la recepción, y ya con las cartas en mano, los reyes seguían su trayecto para regresar a media noche y distribuir entre los hogares de los moralinos los ansiados obsequios, quienes los recibían hoy con pocas decepciones y más gratitud aunque sin todavía entender muy bien la magia que utilizan los soberanos para poder llegar a la vez a tantas casas . «Menos mal que tienen pajes, sino no podrían».
La fiesta continuaba con la atracción que suponían los viajes en el tren turístico que recorría las calles más céntricas de la localidad y desde donde saludaban a vecinos, amigos y familiares que salían a verles pasar. La iniciativa de la visita de los Reyes Magos al municipio parte de un grupo de familias que aúnan esfuerzos con el sacerdote de la localidad, Zacarías García Prieto, quien fue pionero en la organización de la Cabalgata, a la que año tras año se han sumado vecinos y colaboradores, como el Ayuntamiento, variando la hora y el lugar de reunión. En los primeros años los Reyes llegaban justo a la hora de la cabalgata, hacia las siete y media de la tarde, coincidiendo con la de la capital, lo que mermaba la participación de público. Al finalizar el recorrido los asistentes se reunían en el pabellón deportivo donde sus majestades entregaban los obsequios solicitados por los más pequeños. Con el paso del tiempo se han ido introduciendo variaciones y ya en 2008 y 2009 la idea de recibir a los Reyes Magos la víspera del 6 de enero por la mañana ha conseguido mayor participación y despertar el entusiasmo de la infancia que ayer por la mañana se afanaba en entregar sus decoradas cartas para hoy de madrugada ver cumplidos sus anhelos.
Al igual que en Morales del Vino el periplo de los Reyes Magos de Oriente continuaba por prácticamente todos los pueblos de la comarca, con la entrega de regalos no sólo para los más pequeños sino también para los ancianos en aquellas localidades donde hay residencias de la tercera edad, y sin olvidarse tampoco de las personas enfermas.