J. A. GARCÍA
La sempiterna limitación al tráfico de vehículos pesados por los términos de la Alta Sanabria de Castromil y San Ciprián de Hermisende, a causa de la galería de una vivienda y un viejo puente que impiden el paso de camiones, quedará definitivamente superada en la próxima primavera, una vez que culminen las obras de mejora del trazado de circunvalación iniciadas en las pasadas fechas.
El presupuesto de la actuación supera los 650.000 euros, que servirá para reconvertir en carretera un viejo camino.
José Ignacio González Nieto, alcalde del municipio de Hermisende, al que pertenece Castromil, califica de «fundamental» la obra y hace hincapié en que la mejora resolverá «la incomunicación» que sufrían tanto San Ciprián de Hermisende como Castromil en lo tocante a grandes vehículos, así como todo el transporte reservado a este tipo de camiones.
La intervención es financiada por la Dirección General de Desarrollo Sostenible, de Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, que ha declarado la obra de la circunvalación «de interés general».
El trayecto suma un total de 2.800 metros, de los cuales unos 1.400 corresponden al término de Castromil y el resto al término de A Mezquita.
En estos momentos la empresa Tragsa ha procedido a abrir las cunetas y a mejorar la plataforma, y está en la fase de acometer la obra de fábrica, consistente en el asfaltado de la misma. No obstante, desde la Alcaldía se pone de manifiesto que los trabajos se han relegado hasta después de Navidades. Las intensas lluvias habidas en los pasados días han obligado a no echar la pavimentación sobre la calzada.
Esta vía de comunicación es una reivindicación histórica de los vecinos de San Ciprián de Hermisende y de Castromil, que durante toda la vida han visto limitada la entrada de camiones y, en consecuencia, han sufrido las dificultades inherentes para acercar hasta sus pueblos materiales para la construcción e incluso alimento para el ganado.
El embudo registrado a ambos lados de la vía también afectaron a la explotación de una cantera de granito, radicada entre Castromil y San Ciprián, que puede recobrar su actividad una vez que las vía de comunicación permita el tráfico de camiones pesados hacia la vertiente de Galicia.