I. G.
El problema surgido con la masiva e indiscriminada recogida de setas en montes de la provincia ha derivado en un creciente malestar de la población local, que cada año aprovecha la temporada para recoger hongos y hacerse con unos sustanciosos ingresos extraordinarios. Este año, la presencia de numerosos grupos de inmigrantes pagados por intermediarios ha creado tensión y algún enfrentamiento con los vecinos por lo que consideran una «invasión» de los montes, que son mantenidos por los ayuntamientos y las juntas vecinales.
A las quejas ya mostradas por alcaldes de Aliste y Sanabria-La Carballeda, se sumó ayer la del sindicato agrario COAG, instando tanto a la subdelegada del Gobierno como al delegado territorial de la Junta a una «coordinación entre las dos administraciones, conjuntamente con los ayuntamientos y juntas vecinales, para que cada una, dentro de sus competencias, establezcan sistemas de protección y regulación legal en la recogida de setas en los montes de nuestra provincia y que sea de aplicación en la próxima campaña».
El responsable de Medio Ambiente de COAG, José Manuel Soto, mantuvo ayer sendas reuniones con la subdelegada, Pilar de la Higuera; y el delegado de la Junta, Alberto Castro, a los que expuso el malestar de la población y la necesidad de tomar medidas.
Soto ha solicitado igualmente a la subdelegada del Gobierno, Pilar de la Higuera, que «se investigue si existiera algún tipo de organización coordinando a los extranjeros que se dedican a la recogida de setas, y ha solicitado una especial vigilancia de los Fuerzas del Orden que proteja a los habitantes de los pueblos ante posibles altercados».
COAG-Zamora considera que la recogida de setas «debe autorizarse a las personas empadronadas en los municipios donde se realiza este aprovechamiento, porque los recursos económicos derivados de esta actividad son el complemento de rentas de población que normalmente desarrolla su actividad en las zonas mas deprimidas de nuestra provincia».
Para la organización agraria, el aprovechamiento de los hongos «debería revertir en aquellos que durante todo el año viven en el medio rural y mantienen esos espacios, es decir, a la población empadronada en los municipios con aprovechamiento en sus términos municipales».