Santiago Ferrero ha realizado un seguimiento de la Flammulina velutipes (se da en bosques mixtos, roble y escoba) a lo largo de cinco meses, desde enero hasta mayo de este año, acreditado con un centenar de fotografías que revelan la evolución de un hongo propiamente de invierno. Este aficionado a la micología no da por terminado el trabajo y se propone comprobar si salen nuevos ejemplares en el mismo sitio. Un aviso a los interesados, el hongo puede ser confundido con la Galerina marginata (última fotografía), venenosa e incluso mortal.