S. RAMOS, EL PIÑERO
El Piñero disfruta por segundo año de una dinamizadora social local que se encarga de activar y coordinar los aspectos culturales en este pequeño municipio de la Tierra del Vino, principalmente con los niños y las personas mayores. A estos colectivos va dirigida la mayor programación de actividades.
En esta ocasión es Rebeca Sánchez Merchán la joven que ha sido contratada a través de los yacimientos de empleo y quien desde el 1 de julio articula una variada programación con el objetivo de ofrecer alternativas de ocio a jóvenes y mayores en el mundo rural. Unas actividades que tienen también sus frutos y concitan el prácticamente unánime halago de los vecinos, como la restauración de tres armarios en desuso de la asociación cultural «El Hondajo», que han sido recuperados y redecorados con alegres motivos campestres e infantiles que han tornado su primigenio serio aspecto en piezas de un diseño mucho más moderno.
Es precisamente la población infantil el grupo diana al que va dirigida el grueso de la programación si bien es en verano cuando mayor afluencia de pequeños acuden, coincidiendo con las vacaciones y el regreso a los pueblos de los que viven en la ciudad.
Alrededor de veinte niños han podido aprender los entresijos de la repostería mediante un taller en el que se elaboraron ricas magdalenas, pan o chocolate, u otros más variados y completamente diferentes como la iniciación en el lenguaje de signos, las manualidades o la creación de un juego de bolos reciclando las clásicas botellas de plástico de leche que han servido para esta actividad «que tanto ha gustado realizar para los que participan ahora de esta alternativa lúdica».
En pequeño comité, por el escaso censo que registra en invierno El Piñero, los pequeños Roberto Calzada, Sara Miguel, Diego San Millán, Inés González o Andrea son algunos de los que acuden de lunes a viernes y en horario de cuatro a ocho de la tarde al Telecentro del pueblo para pasar una amena tarde en la que también encuentran su horario particular de estudio.
«La primera hora siempre la dedicamos a los deberes y a la tarea escolar», explica la dinamizadora social, Rebeca Sánchez, quien en breve ya tiene previsto impartir un curso para reforzar la memoria entre la gente más mayor de la localidad. Además, tiene pensado crear un pequeño servicio de biblioteca del que se puedan beneficiar los vecinos de El Piñero.