I. GÓMEZ
Los zamoranos no faltaron a la multitudinaria manifestación celebrada ayer en Madrid en protesta por la situación que atraviesan los hombres y las mujeres del campo. Fue -dicen los organizadores- la mayor movilización agraria de la historia, con participación del decenas de miles de agricultores que colapsaron el centro de la capital de España. Llegados de Zamora, el presidente de COAG, Miguel Blanco, habló de cinco mil personas, mil más que las anunciadas el día anterior por los máximos representantes de las tres organizaciones agrarias convocantes: COAG, Asaja y UPA.
Un total de 51 autobuses «repletos» y numerosos vehículos particulares se desplazaron hasta Madrid para lanzar el más preclaro SOS que han gritado las gentes del campo, agobiadas por una situación desesperada y ruinosa, con los precios en origen por los suelos mientras el gasóleo y los fertilizantes no dejan de subir.
«El campo grita "estamos vivos" y vamos a seguir luchando por nuestro futuro», manifestaba a este diario Blanco desde la cabecera de la manifestación y sosteniendo una pancarta en la que se podía leer «El campo se arruina. Exigimos soluciones».
Tras el calentamiento de motores del viernes, que logró paralizar el campo zamorano, ayer tocaba la gran convocatoria nacional con un objetivo muy claro: ser recibidos por la ministra del ramo -hoy llamado Medio Ambiente, Medio Rural y Marino-, Elena Espinosa, que no pudo ser. Al comienzo de la marcha, desde la calle de Alcalá hasta Atocha (sede del Ministerio), los máximos responsables de los sindicatos agrarios ya fueron informados de que su propósito no se cumpliría porque «no se ha pedido una reunión con la ministra en ningún momento, sino que solicitaban un encuentro con responsables del Ministerio». Pero los sindicatos agrarios no aceptaron otra interlocución que no fuera la de Elena Espinosa, con la que no se han reunido formalmente en ninguna ocasión a lo largo de la legislatura.
«Esto es una falta de respeto absoluto, un error político gravísimo que va a pagar el Gobierno», auguró el responsable de COAG Zamora, quien avanzó que las organizaciones agrarias -manteniendo su unidad de acción- «vamos a pedir el cese de la ministra Espinosa o que dimita». Además, entre la batería de medidas figura petición, mañana, de una reunión con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero: y el máximo responsable de la oposición, Mariano Rajoy.
Porque tras la «llamada seria», el objetivo es no parar hasta conseguir medidas que favorezcan a los agricultores y mejores su nivel de renta. «Hoy (por ayer) ha estado todo el campo aquí, nos daban por muertos pero nada de eso. Vamos a continuar denunciando la situación y luchando por nuestro futuro», sentenciaba Miguel Blanco.