«Cuando se ve a las "chivatillas", al lado están las otras». Mari y Chus son auténticas expertas en la localización de «boletus». Aprovisionadas con la cesta y un palo, como tantas mujeres de la comarca, salen prácticamente a diario durante la temporada de setas y doblan el lomo sin remilgo. «El año pasado apenas hubo nada, pero este año se ven muchas», comentan estas dos recolectoras de Anta de Rioconejos. El producto que recogen a diario lo ponen a la venta por la tarde a los diversos compradores que se mueven por la zona. Los precios varían. Se han llegado a pagar hasta 12 euros, otros días 9, 8... Es un mercado totalmente libre. «Se ríen del buscador, que es el que trabaja», comenta otro recolector de los hongos. Este año, ante la escasez de níscalos, el boletus es el rey de la temporada, aunque más adelante llega la trompetilla, la carbonera... mucho menos populares. «Con la que tenemos montada este año no se si llegaremos a algo», comenta un setero molesto con la invasión.