CH. S.
El Salto de Ricobayo ha cumplido en 2009 los primeros 75 años desde su puesta en funcionamient,o llevando la luz eléctrica a millares de hogares zamoranos. La faraónica obra proyectada por el ingeniero José Orbegozo supuso un reto para la Sociedad Hispano Portuguesa de Transportes Eléctricos «Saltos del Duero», que afrontó sin ayudas del Estado unas inversiones mareantes para l
a época: 15.812.916 pesetas. Tras cinco años de trabajos -las obras dieron comienzo el día 15 de mayo de 1929-, en 1934, las turbinas comenzaron a producir energía con las aguas del río Esla. Hasta el rey Alfonso XIII se sintió atraído por las obras, donde trabajaron a la vez más de dos mil personas, visitándolas como también lo hizo Primo de Rivera. «El Salto de Ricobayo» se convirtió en señal de poder y riqueza de Saltos, del Duero, Iberduero e Iberdrola. El retroceso de las aguas inundó 84 kilómetros de riberas: 52,5 en el río Esla, hasta «Los Valles» de Benavente y 31,5 en el río Aliste, hasta Domez de Alba.