I. G.
La explotación ganadera de ovino de Torremora, S.C., en Fuentelapeña, ha sufrido un nuevo ataque de cánidos -lobos según Coag Zamora y el ganadero afectado-, que ha causado la baja de al menos 16 ovejas, provocando además numerosos abortos y las consecuentes mermas en la producción. A pesar de que el ganadero ya había cambiado el rebaño de pradera, distante 4 kilómetros de la anterior, «los ataques siguen sucediéndose casi a diario, unidos a los continuos espantes nocturnos», apunta la organización agraria Coag. Esta situación de «indefensión» no puede seguir siendo soportada por el ganadero, «porque unido a la falta de rentabilidad, irremediablemente conllevará al abandono de la actividad».
Desde Coag-Zamora consideran «que no debe permitirse el asentamiento de lobos en otros terrenos de la provincia que no sean los tradicionales como La Sierra de La Culebra. En estas zonas de La Guareña o Tierra de Campos los lobos no encuentran más sustento que la ganadería, ocasionando en la misma verdaderos estragos diarios»
La organización agraria exige, como así se pidió y acordó en la última reunión mantenida con el Delegado Territorial sobre este asunto, «la intervención inmediata de la Administración en estos casos. El control de estos ejemplares y camadas debe ser inmediato, porque son conocedores de las manadas que actúan». A juicio de Coag es deber de la Administración «habilitar los medios personales y técnicos sean necesarios para llevarlo a cabo, porque existe amparo legal en el Plan de Gestión del Lobo para así actuar».
Coag anuncia que «estará expectante al cumplimiento inmediato de este compromiso por parte del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Zamora, que suponga la desaparición de los ataques de lobo en el entorno de La Guareña».
El ataque sufrido por la ganadería de Fuentelapeña se suma al ocurrido hace apenas una semana con la pérdida conjunta de 21 ovejas. Los ganaderos reclaman que los daños sean «justamente compensados» y reiteran soluciones en un caso de «especial conflictividad».