B. A.
La Junta de Castilla y León, encargada de gestionar el Plan Territorial de Protección Civil de Castilla y León (PLANCAL), ha adquirido para este invierno una nueva cuña quitanieves y dispone en la provincia de casi 800 toneladas de sal para hacer frente a las futuras nevadas.
El delegado de la Junta, Alberto Castro, mantuvo una reunión ayer en la sede de la delegación territorial de la Junta con representantes del Ayuntamiento de Zamora, la Subdelegación del Gobierno y la Diputación Provincial para coordinar y organizar el protocolo de Asistencia Integral en nevadas para este invierno.
La nueva cuña quitanieves se suma a las cinco existentes, a un extendedor de salmuera y a las dos quitanieves dinámicas y entre los fundentes preparados para la temporada invernal 2009-2010 se dispone de una tonelada cloruro sódico, 300 toneladas de sal en depósitos, 350 toneladas de sal en silos distribuidos en las carreteras de la provincia y una planta de salmuera con una producción de 2.000 litro la hora y dos depósitos de salmuera (11.000 litros y 20. 000 litros de capacidad).
Entre las novedades que se presentan este año destaca la campaña de prevención e información llevada a cabo por la Junta en colaboración con el Servicio de Emergencias 112. Mediante ella, todos los ayuntamientos de la provincia de Zamora han recibido carteles y trípticos bajo el lema «La nieve no es un juego. No te la juegues» en los que se adjunta información sobre medidas preventivas ante la llegada del invierno. En ellos, se detallan las pautas de actuación durante los episodios de intensas nevadas y recomendaciones útiles para automovilistas que tengan que circular por carreteras nevadas.
El objetivo de este operativo es el de reducir al máximo las consecuencias perjudiciales para los ciudadanos de las nevadas que se puedan producir durante este invierno. Sin duda, el estado de las carreteras es el principal objetivo de la campaña, debido al alto riesgo que supone el mal estado de las mismas en las nevadas. La Junta de Castilla y León centrará todos sus esfuerzos en mejorar el estado de las carreteras durante el invierno y reducir al máximo el peligro que pueda existir para el conductor.
Ante el riesgo de fenómenos meteorológicos adversos, las actuaciones previas pueden considerarse de prealerta, cuando se esperan nevadas no demasiado copiosas o problemáticas, y de alerta, cuando de los datos técnicos recibidos desde el CEDAC (Centro de Asistencia Ciudadana de la Agencia de Protección Civil y Consumo) y desde el Instituto Nacional de Meteorología se concluya la posibilidad de precipitaciones en forma de nieve que puedan dar lugar a situaciones de emergencia.
Atendiendo a lo dispuesto en el Plan Territorial de Protección Civil de la Junta de Castilla y León, si durante la fase de alerta derivada de un episodio de nevadas, comenzaran a producirse efectos negativos en la población, el delegado territorial declarará formalmente la activación del Plancal siéndole transferida automáticamente la dirección de la emergencia y, en consecuencia, la Dirección del Plan en la provincia.
Así, el director del Plan declarará el Nivel 1 de gravedad cuando el alcance de la situación esté limitado a su provincia, cuando las medidas y medios necesarios para resolver la emergencia sean propios de la Administración de Castilla y León o estén asignados al Plancal, y cuando otros medios actúen ordinariamente en cumplimiento de sus tareas.
El Nivel 2 de gravedad se activará cuando por las graves consecuencias previstas se vayan a necesitar medios de otras administraciones públicas, servicios, medios o recursos extraordinarios no asignados al Plancal o cuando lo considere adecuado debido a circunstancias extraordinarias concretas y el Nivel 3 se declarará cuando la emergencia se agravara de forma excepcional.