A los ayuntamientos les aconseja «promover y organizar la colaboración de grupos de personas (grupos de auxilio) que puedan ayudar en caso de nevadas o fenómenos similares».
Estar al corriente de los planes de las demás administraciones para integrarse en los mismos y llevar adelante una correcta coordinación de recursos.
En caso de nevada, pide que adopten «las medidas que permitan reducir los efectos que pudiera ocasionar sobre las personas y bienes». También coordinar las operaciones necesarias «para mantener abiertas las vías de comunicación del municipio, responsabilizándose de la limpieza de las vías dependientes del Ayuntamiento, así como solicitar los apoyos suficientes para atender las necesidades más urgentes».
Por lo que respecta a los automovilistas, en caso de nevadas, se les aconseja «valorar si es necesario el desplazamiento y evitar la conducción durante la noche». Les insta a estar al corriente «de las predicciones meteorológicas y el estado de las carreteras». Igualmente tener el coche a punto en lo tocante a «neumáticos, anticongelante, frenos y sistema de alumbrado» y llevar lleno el depósito del combustible, ropa de abrigo, agua y teléfono móvil. El automovilista debe llevar, además, «cadenas (y saber utilizarlas), y otros accesorios como pala, cuerda y linterna.
En caso de quedar atrapado, permanecer dentro del vehículo con el motor encendido y la calefacción puesta, pero renovar el aire cada cierto tiempo».