M. J. P./ ICAL.
Un ataque de lobos a una granja de ovino ocurrido este fin de semana en la localidad zamorana de Tamame de Sayago se saldó con la muerte de 15 ovejas, que se suman a otras diez muertas en otro ataque registrado días atrás, según denunció hoy la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) de Zamora. Las huellas halladas por los técnicos en las inmediaciones del lugar de los hechos indican que fueron dos lobos los que atacaron al ganado, que se encontraba dentro de un cercado de alambre.
También, la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (COAG) denunció hoy otro ataque de estos cánidos en la explotación ganadera de ovino de Torremora, S. C., en el término municipal de Fuentelapeña, que causó la baja de, al menos, 21 ovejas y dejó a otras cuatro mordidas. COAG asegura que, además, "serán importantes las mermas en producción y los abortos sobrevenidos".
Ambas organizaciones agrarias denunciaron en sendos comunicados de prensa la "indefensión" en la que se encuentran los ganaderos y exigieron un "control riguroso" de las poblaciones de este cánido, "que provoca numerosos ataques y cuantiosos daños tanto en las ganaderías de ovino como de vacuno", según COAG, que considera de "máxima gravedad la presencia de lobos en la zona Sur del Duero, que no tienen otro alimento que las propias ganaderías, desestabilizando la producción ganadera y hundiendo aún más en la crisis al sector".
Los representantes de UPA entienden que los ganaderos se encuentran en una "situación tan injusta y desesperante que hace a los ganaderos afectados pensar en abandonarlo todo ante la indefensión en la que se encuentra su patrimonio y forma de vida". Asimismo, critican a la Junta de Castilla y León por "la falta de sensibilidad y abandono, que sigue negando una indemnización directa por los daños y se remite únicamente a que el ganadero se haga un seguro que cuesta muy caro". Esto es, a su juicio, "inaceptable socialmente y no debería correr a cargo del ganadero".
Esta organización agraria recordó que la legislación actual protege al lobo al sur del Duero, por lo que la gestión de la población de esta especie es competencia de la Administración autonómica. De este modo, "debe ser competencia de la Junta hacer frente a los daños o eliminar la posibilidad de que ocurran estos daños, que hace poco tiempo, menos de una década, no se producían y ahora, por la política defensora a ultranza de todo bicho salvaje que mantiene la consejería de Medio Ambiente han proliferado todas las especies de animales salvajes que viven en el campo a costa de productos agrarios y ganaderos", apuntaron los representantes de UPA en su comunicado.
UPA vuelve a reclamar que Medio Ambiente elimine los ejemplares "dañinos" y que se cumpla el Plan de Gestión del Lobo aprobado por la Junta, que "dice expresamente que este animal salvaje debe estar donde sea capaz de alimentarse de otras presas de caza, no de ovejas o terneros de ganaderos zamoranos", subrayó la organización.