BELÉN ALONSO
La leche de oveja de Zamora es de una calidad excepcional según las conclusiones de las Jornadas de Otoño celebradas ayer en Asovino.
Alberto Páramo Ibáñez, director gerente del Laboratorio Interprofesional Lácteo de Castilla y León, explicó durante su intervención que «la leche en Zamora y en Castilla y León es de una calidad excepcional. Esto se avala con datos públicos. Tenemos una leche excepcional y de hecho la calidad de los quesos que se están produciendo en la región son de una calidad extraordinaria».
Así, exalta la «neutralidad» del laboratorio y descarta su intromisión en las luchas por la leche de las diferentes razas de ovino de la provincia, ni en las de los productores con las industrias. «Yo personalmente no estoy convencido de que haya grandes diferencias entre leches de diferentes razas. Es más, objetivamente no creo que se puedan encontrar diferencias sustanciales entre la leche de churra, castellana, assaf? A niveles de contenido si puede haber alguna diferencia, pero eso no se transmite al queso, tal vez con alguna lo que si se consigue son más rendimientos».
Alberto Páramo explicó que «el sector ha sido el gran beneficiado de los laboratorios, aunque en algunas ocasiones digan "pues vaya beneficios que nos da". Es la herramienta que ha clarificado este mercado, para bien o para mal».
Anunció la próxima obligatoriedad de que los ganaderos de ovino envíen las muestras al laboratorio, tal y como actualmente hacen los de vacuno, «ya que necesitan certificar su leche para poderla vender y la única forma de certificarla es a través de una entidad cualificada y reconocida». Por último reseño que «el futuro de laboratorio está en manos del sector, que es verdaderamente el dueño, no la Administración» y confirmó que «el 98% de los ganaderos de ovino de la región cumplen con la normativa de calidad higiénica dictada por la UE».