R. M.ª CARNERO
La gran afluencia de gente en una tarde radiante de sol y con la más honda tradición del ramo triangular y la carrera de la rosca, hicieron del pasado domingo un día grande de Ofertorio en Pereruela.
Tres ramos ofrecidos, dos de bachilla -por ir las roscas, la encomienda, los pimientos, las manzanas y los dos panecillos en dicho recipiente de mimbre- y uno triangular, como manda la tradición, abrieron la jornada festiva por la mañana cuando fueron trasladados a la iglesia antes del inicio de la misa por las familias que los habían ofrecido: De las Heras Ramos, Redondo de las Heras y Suárez Garrote, para permanecer allí hasta la hora del rosario.
A las cuatro y media de la tarde dio comienzo el rosario. A continuación la hermosa cruz parroquial encabezó la procesión seguida por el ramo triangular y luego la imagen de la Virgen del Rosario y el pueblo, que acto seguido hizo sus ofrendas a la imagen. Terminados los actos religiosos fueron subastadas las roscas de los ramos de bachilla, así como sus encomiendas, pimientos y manzanas, por separados. En cuanto al ramo triangular, rompiendo la más añeja tradición, por primera en la historia de la localidad, fue subastado en conjunto alcanzando la puja ciento cincuenta euros.
Luego le tocó el turno a las cuatro roscas que las mayordomas ponen en los cuatro pilares de las andas de la Virgen, para finalizar con la diminuta rosca del niño Jesús que alcanzó también los ciento cincuenta euros.
Y por último tuvo lugar la típica carrera de la rosca, que este año al haber tres ramos se hicieron tres categorías.