J. A. GARCÍA,
Castromil
El Ayuntamiento de Hermisende tiene previsto recurrir a las diversas administraciones para solucionar los graves problemas de depuración existentes en diferentes pueblos del municipio, donde aparecen desastres que los vecinos vienen denunciando desde hace tiempo. Se dan casos tan inadecuados como vertidos que anegan los caminos, como ocurre en Castromil; aguas fecales que desembocan por encima de la zona de baño, como en Hermisende, o barrios que ni tan siquiera tienen sistema de saneamiento, como sucede en la localidad de Castrelos.
El alcalde del municipio, José Ignacio González, ha reparado en estos problemas cuya solución conjunta requiere más de 160.000 euros.
En el pueblo de Castromil los vertidos salen de la fosa séptica directamente a un camino que recorre un paraje de prados. Los fétidos y sucios residuos hacen intransitable el vial para las personas e incluso para la maquinaria por cuanto que lo tienen todo inundado. Además, la pestilencia alcanza tales niveles que los propietarios de las fincas lindantes han decidido no aprovecharlas en parte o íntegramente.
La Alcaldía pretende reubicar la fosa séptica, situada en la zona conocida como Navaredas, unos 600 metros más al sur, en el paraje de Las Cortinicas. Esta prolongación de la decantación rehabilitaría el camino y permitiría a los propietarios de las parcelas recuperar la hierba y los pastos en un pueblo donde la ganadería todavía tiene su peso.
También en Hermisende es precisa una actuación en el capítulo de la depuración. En este pueblo el colector vierte las aguas sucias aguas arriba de la playa fluvial del Tuela, que es el escenario más concurrido y recreativo de la zona.
El Ayuntamiento solicitó ayudas para conducir tales vertidos aguas debajo de este punto fluvial y así mantener las aguas con la limpieza y el higiene necesario para los bañistas.
José Ignacio González igualmente quiere dar solución al problema que persiste en la localidad de Castrelos. En este caso ha solicitado ayuda a Hábitat Minero para dotar de saneamiento a un barrio del pueblo que a estas alturas de la historia sigue sirviéndose de un pozo negro. Actualmente sólo cuenta con un vecino en este barrio, pero la Alcaldía mantiene su interés en construir un colector que despeje un problema que está ahí.