J. A. GARCÍA.
Palacios, La planta de transferencia de residuos sólidos urbanos de Palacios de Sanabria quedó precintada por el Ayuntamiento a las 13,30 horas del pasado jueves, en cumplimiento del mandato judicial, sin que haya sido puesta en marcha la nueva planta provisional.
Los residuos de los municipios de Sanabria-Carballeda deberán ahora ser trasladados a decenas de kilómetros más lejos, hasta las plantas de Castrogonzalo o de San Vitero, con el consiguiente sobrecoste a causa de la mayor distancia.
El presidente del Consorcio Provincial de Residuos y vicepresidente de la Diputación provincial de Zamora, Aurelio Tomás, convocó el pasado jueves, en el Ayuntamiento de Cernadilla, a los alcaldes de los municipios y presidentes de las Mancomunidades de Sanabria para abordar nuevamente el asunto.
La importancia del tema hizo que asistieran al acto la mayoría de los mandatarios. Aurelio Tomás explicó que la situación durará entre «un mes y mes y medio», en tanto se pone en marcha, de forma provisional, la instalación de la nueva planta de residuos de Cernadilla, que posteriormente pasará a ser una planta definitiva.
El Ayuntamiento de Puebla dejó constancia de que no está por la labor «de asumir el coste del traslado, y hará las gestiones oportunas para que la diferencia de dinero lo pague quien haya creado el problema porque no somos responsables de la situación» según precisó ayer Manuel Santiago.
Santiago señaló que el Consorcio «tiene que hacer un esfuerzo económico por una situación de la que nadie ha asumido ninguna responsabilidad, ni siquiera política». Añadió que lo ocurrido es suficientemente importante, tras la sentencia judicial que obliga a la clausura de la planta de transferencia de Palacios, «como para que alguien se hiciera responsable. Y, tal y como han ido las cosas, parece que la culpa no ha sido de nadie».
En la reunión hubo un reconocimiento general al Ayuntamiento de Cernadilla y a la Junta Vecinal por haber cedido los terrenos para la implantación de la nueva planta de transferencias de Sanabria-Carballeda.
En dicha reunión, se dio al responsable de la recogida la opción de llevar los residuos sólidos urbanos hacia Castrogonzalo o San Vitero, como mejor resulte según la ruta elegida.
El Tribunal Superior ordenó el cierre y demoler la estación
La clausura de la planta de transferencia de Palacios ha sido ordenada por la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia, que el pasado julio desestimó el recurso de súplica presentado por el Ayuntamiento de Palacios, presidido por el popular Jesús Fernández, contra la sentencia que le requería «ordenar de manera inmediata la clausura de la estación de transferencia y disponer la demolición de las instalaciones».
En sus razonamientos jurídicos, y entre otras consideraciones, la Sala señala que «no cabe argüir con éxito las consecuencias gravísimas para el interés público y social que se ocasionarían de ejecutarse la clausura de la actividad, entre otras razones porque la satisfacción del interés público ha de producirse en todo caso dentro de la legalidad y no fuera de ella».
También pone de manifiesto la Sala que «no se entiende muy bien cómo pude ser físicamente imposible que quien concedió las licencias, y tiene la potestad de control sobre las actividades clasificadas, suspenda la actividad autorizada e ilegal o derribe la instalación donde se lleva a cabo».
Todo el desaguisado comenzó por la denuncia interpuesta en el año 1998, por los vecinos Gonzalo Álvarez Méndez y Felicísimo Martino Lorenzo, cuyas viviendas, al igual que el colegio público, se hallan próximas a la planta construida en Palacios.