BELÉN ALONSO.
El ganadero villalpandino Jesús Leal Núñez ha quedado «trasquilado» y sin un semental de la raza assaf, después de su experiencia al ceder al animal para ser expuesto en la Feria de Ganado que se celebró en la capital durante las pasadas fiestas de San Pedro. El ganadero denuncia que «tras la feria de Zamora la organización me devolvió el carnero estropeado. No se mueve de las patas traseras y ya no hay nada que hacer con él».
Leal Núñez relata con indignación cómo una veterinaria de la comarca le convenció para que dejara ejemplares de su ganadería de ovejas de raza assaf para llevarlos a Zamora y exponerlos en la feria, «no estaba muy convencido pero conocía a mi padre y... en fin accedí a ello». Tiempo después un camión de ganado de la organización cogió al animal y otros ejemplares de la localidad de Tapioles y los llevó a Zamora.
Durante el tiempo que duró la muestra ganadera en Zamora la esposa de Leal Núñez pasó a ver a los animales en el recinto ferial y los vio «bien, echados, pero era normal porque hacía mucho calor».
La sorpresa y el calvario comenzaron al regreso a Villalpando cuando el ganadero comprueba que el carnero cojea «considerablemente de las patas traseras. Al principio no le dimos importancia porque consideramos que podría ser del viaje, pero a los tres días el animal no mejoraba, incluso fue a peor, se quedó prácticamente inválido». A partir de ahí se desatan los problemas, el propietario llama a la veterinaria y según explica ésta le aseguró que «era del viaje, después cuando no mejoró dijo que enviaría a un compañero a que nos lo viera y más tarde que este compañero estaba de vacaciones y que ya vendría ella personalmente por aquí para ver al animal». Así se paso el mes de julio y en agosto el ganadero cansado de esperar se pone en contacto con una organización agraria que le informa que «existe un seguro para eso y que reclame por los daños sufridos».
Cuando Jesús Leal inicia los trámites y envía una carta al Colegio de Veterinarios, «éste me responde por boca de su presidente que se han vencido los plazos establecidos y que el seguro ya ha vencido». Ante esta situación el ganadero estudia con un gabinete jurídico la posibilidad de realizar acciones legales para solventar el asunto y asegura que aún está esperando a que «alguien me diga cómo pudo causarse el daño».
El carnero en cuestión es un animal de tres años que cuando fue comprado hace dos costó 900 euros e iba a servir para renovar la cabaña ganadera de la explotación propiedad de Jesús y Julio Andrés Leal Núñez que pretendían cambiar la raza ovina awassi por la assaf. La explotación cuenta en la actualidad con 800 madres y 160 corderas.
El ganadero comenta apesadumbrado que el final del animal «es el sacrificio ya que fue comprado como semental y no puede montar al no sujetarse en los cuartos traseros. Hasta ahora se había mantenido vivo por si hubiera alguna posibilidad de recuperación, pero después llamé a otro veterinario lo vino a ver y dijo que no había remedio». El diagnóstico de este profesional fue que el carnero «tiene los dos fémures desencajados de la cadera y que la lesión podría haberse producido en el transporte o al tirar por él arrastrándolo».
La indignación va más allá cuando reconoce que «me fié por la cercanía» y cuando aún espera, como otros ganaderos de la comarca terracampina que acudieron a la muestra, los 130 euros prometidos por la organización del certamen para que dejasen exponer su ganado en la feria zamorana.
Leal Núñez asegura que «jamás» le había ocurrido nada así en las ferias a donde ha llevado sus ovejas, «en la feria de Ovicampos exponemos todos los años y nunca habíamos ido al Ifeza de Zamora, pero esta ha sido la primera y la última vez que iremos allí».