I. G.
Las organizaciones agrarias Coag y Upa consideran que el cultivo de girasol en Castilla y León esta campaña «tampoco se va a librar de los bajos precios que percibirán los productores y además estamos ante una cosecha que los primeros indicios apuntan a que no será nada buena». Así lo atestigua la recolección en las primeras parcelas de secano en zonas tradicionalmente productoras en la región, donde se han obtenido «bajos rendimientos», a la espera de conocer las mejores producciones previsibles en zonas de regadío.
Las organizaciones agrarias denuncian además la entrada de aceite de «cuestionable» calidad procedente de Ucrania y todo apunta a importaciones «muy elevadas», en primer lugar por las duras condiciones climatológicas sufridas esta primavera y verano en las tres zonas más productoras del país, Andalucía, Castilla La Mancha y Castilla y León, y a los bajos precios. Coag y Upa hacen un llamamiento a la responsabilidad de las extractoras para que no ocasionen «un descalabro» de los precios.
La superficie de girasol sembrado en la Comunidad asciende a 267.000 hectáreas, de las cuales 16.800 se sitúan en Zamora, fundamentalmente en las comarcas de Campos y Bajo Duero.