CHANY SEBASTIÁN.
El Ayuntamiento de Trabazos de Aliste, presidido por el alcalde Javier Faúndez Domínguez, a petición de los vecinos de la localidad fronteriza de Villarino Tras la Sierra, ha solicitado oficialmente por escrito al Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en Zamora la tala de pinos en los márgenes de las carreteras de acceso al pueblo para evitar el deterioro de las calzadas, cunetas y arcenes.
Villarino Tras la Sierra, que desde hace un par de años cuenta con un nuevo acceso directo a Portugal, tiene además otras dos conexiones desde el casco urbano del pueblo hacia la carretera Nacional 122, una por la localidad de Santa Ana hacia el paraje de Portilla Blanca (en término de Alcorcillo), y otra por San Mamed (hacia el término Sejas). En ambos casos lo escabroso del terreno obligó a que su trazado se realizara con numerosas y peligrosas curvas que discurren por entre altos pinares.
José Antonio Álvarez Fernández, concejal de Trabazos y alcalde pedáneo de Villarino durante las últimas cinco legislaturas explica que piden que «se limpie totalmente una franja de alrededor de veinte metros a cada lado de la calzada, ya que los pinos son muy altos, para que la sombra no llegue a la carretera». El edil justifica sus peticiones al Servicio Territorial de Medio Ambiente argumentando que cuando llega el invierno con las lluvias, las nevadas y las heladas, las placas de hielo cubren la carretera y «los pinos hacen sombra y no se quitan». Para evitar accidentes de tráfico hay que echarle mucho sal, que es «una solución para el momento, pero luego contribuye a deteriorar el ya muy viejo asfalto». Defiende que Villarino cuenta con muchos pinos y pinares y porque se corte alguno no le va a pasar nada al monte».