BELÉN ALONSO / CH. SEBASTIÁN.
Más de 160 efectivos de extinción de incendios procedentes de cinco provincias e integrantes de la Unidad Militar de Emergencias (UME) trabajan al cierre de esta edición en las labores para sofocar las llamas de un fuego forestal intencionado declarado en la reserva de caza de la Sierra de la Culebra que podría haber calcinado más de 800 hectáreas de pinos y monte.
Permanecen activos los incendios de La Torre de Aliste, Escober y San Blas y controlados el de Moral de Sayago, tras quemar 36 hectáreas de terreno, Grisuela y Bercianos. El fuego dio comienzo a las 16.20 horas en el término municipal de la Torre de Aliste cerca del kilómetro 70 de la carretera ZA-P-1405 entre Zamora y Mahíde y avanzó rápidamente hacia Cabañas de Aliste.
El incendio obligó a desalojar a los vecinos de la localidad de Cabañas y a cortar la línea ferroviaria Zamora-Orense, lo que ha afectado a dos trenes. Para el traslado de los viajeros se habilitaron ocho autobuses desde Puebla de Sanabria a Zamora y otros tantos desde la capital a Puebla.
Fuentes de la Junta de Castilla y León, informaron que el incendio que en principio fue declarado de nivel dos en la escala Infocal, que va de cero a tres, e hizo necesario el desalojo del casco urbano de Cabañas de Aliste por el peligro que suponía el humo para los vecinos de esta población en la que están censados más de 160 habitantes, aunque a ellos se suman los veraneantes que están en la localidad durante estas fechas.
Los vecinos de esta localidad fueron conducidos hasta el polideportivo de Alcañices y el desalojo, que se realizó sin incidentes, estuvo motivado por el humo, sin que las casas de Cabañas de Aliste corrieran peligro de verse afectadas por las llamas. Los habitantes del pueblo pudieron regresar a sus casas tras desaparecer el peligro a causa del humo del incendio.
Luis Mata, alcalde pedáneo de Cabañas de Aliste, aseguró a este diario que «el fuego afectó al principio a dos naves del pueblo, pero luego el viento le hizo cambiar de rumbo». Aseguró que «los mayores se resistían a marcharse», por lo que muchos vecinos fueron trasladados a las afueras de la localidad para ponerlos a salvo del fuego.
Tanto el edil como el delegado de la Junta de Castilla y León, Alberto Castro, confirmaban la intencionalidad de incendio. Castro, que supervisaba las labores de extinción desde el centro de mando, mostró su pesar porque «unos desaprensivos realicen este tipo de acciones».
El delegado reconoció que «se trata de un incendio importante que permanece activo y sin control y que se ha visto agravado por el viento seco», a la vez que resalto que , tanto en el desalojo como en el corte de la vía ferroviaria, se ha actuado con la «máxima coordinación» con la Guardia Civil con los vecinos y el alcalde pedáneo .
La llegada de la Unidad Militar de Emergencias permitirá además que algunos de los efectivos de extinción que trabajan a esta hora en el incendio puedan descansar durante la noche, ya que anoche también han intervenido en otro fuego que ha permanecido activo más de veinticuatro horas en Moral de Sayago y que ya está controlado, aunque no extinguido. Al incendio se han desplazado dos aviones de carga en tierra de la base de Rosinos de la Requejada (Zamora), seis helicópteros de Rosinos, Villaralbo, Villardeciervos y Valladolid, un avión de Matacán (Salamanca) y dos de Torrejón (Madrid), dos brigadas de refuerzo de incendios forestales (BRIF) de Tabuyo (León) y Lubia (Orense), nueve cuadrillas, media docena de autobombas, cinco retenes de maquinaria, siete agentes medioambientales y seis técnicos, además de personal de Protección Civil de la Junta y agentes de la Guardia Civil.
Al cierre de esta edición los incendios de la Torre de Aliste y el de Escober fueron rebajados al nivel uno en la escala Infocal.