L. M. A.
El maestro Pascual Mezquita con sus sesenta abriles bien llevados mostró poso y torería . Ante un novillo bien presentado y cuajado estuvo muy torero con el capote, brindó al público, tanteó de rodillas y ante las falta de fijeza del novillo basa su faena en la derecha que le lleva a cortar dos orejas.
Respecto a Álvaro de la Calle ante un novillo muy hecho recibe excelentemente con el capote. Tandas muy variadas, brinda su astado al maestro Pascual Mezquita muy efusivamente. Estuvo muy torero con la muleta, con maestría, con distancia justa y marcando los tiempos. Faena pasada de tiempo toreando al final para la galería que le supuso dos orejas y rabo.
Santiago Hernández ante un novillo negro meano anduvo muy bien con el capote, destacando una tanda de chicuelinas muy aplaudidas. Buen segundo par de banderillas. También brindis al maestro Pascual Mezquita con largo parlamento. Faena de mérito en los medios ante un novillo «probón» pero noble. Bien con la izquierda concluye con un arrimón tremendista que le vale tras dos entradas a matar para cortar dos orejas.
El local Antonio Boyano, ante el astado de menos cara se inició con una larga cambiada, algo precipitado con el capote ante un novillo sin fijeza. Aplaudidos dos pares de banderillas. Brindis a su tío Ciriaco y ante un publico muy entregado dibujó tandas de derechazos hondos y de mucho gusto, bajándole la mano y tirando bien del novillo. Termina con manoletinas a la contra muy ceñidas que tras dos pinchazos y una entera le valen dos orejas.
El más joven de la terna, Diego Luna, ante un burraco bien cuajado estuvo valiente, pero nervioso. Algo precipitado con el capote. Su novillo fue bravo, encastado, noble, con raza, de vuelta al ruedo. Con la muleta revolcón y susto para sus paisanos, principalmente para su abuela a la que le había brindado el novillo.
Estuvo bien con la derecha. Faena breve despachando al novillo con dos estocadas, que le sirvieron para cortar también dos orejas.
Seguidamente la organización regaló el sobrero que fue lidiado al alimón por todos los novilleros, recibiéndolo Mezquita, banderilleando Álvaro y Santiago, los inicios con la muleta de Boyano, siguieron Álvaro y Santiago los toreros de Salamanca, matándolo de una estocada Diego Luna.
Comentarios
Palmas: Presencia del maestro Andrés Vázquez para realce del festejo. Bien por habilitar espacio para los minusválidos. Respetuosos y sinceros brindis. Muy en su sitio el director de lidia, el maestro Pascual Mezquita al haber estado pendiente en todo momento de los noveles actuantes. Coincidencia de padre e hijo (Ramiro y Jesús Herrero) banderilleando el novillo de Antonio Boyano.
Pitos: Impuntualidad en el comienzo del espectáculo. Mala costumbre de moverse el público en los tendidos durante la lidia. Aprobado raspado para la música que tocó en exceso. Pésimo espectáculo del arrastre de los astados con maquinaria agrícola, en un festejo donde cada detalle por insignificante tiene su sentido y deben de cuidarse desde el principio hasta el fin.
Parafraseando al poeta Rafael Alberti «¿qué verdadero niño andaluz no ha soñado alguna vez con ser torero?», hoy también podríamos decir «¿Cuántos niños de Villalpando después de lo vivido ayer van a querer ser toreros?».