CHANY SEBASTIÁN
Tábara iniciaba ayer la celebración de las fiestas patronales con una animada jornada donde el concierto del grupo Santaren Folk puso la mejor música y una merienda popular congregó a los vecinos entorno a la buena mesa antes de los bailes nocturnos. Serán ocho días de festejos donde también habrá un hueco muy importante para la solidaridad con los más desfavorecidos de América Latina: los niños.
La jornada diurna estuvo marcada por el gran atractivo el Mercado de los Sábados en la Plaza Mayor, a gentes de toda la comarca, pero sobre todo por el primer mercadillo solidario organizado en la planta baja de la Casa Consistorial que permanecerá abierto hasta el día 12 de agosto. La causa merece la pena y fueron cientos las personas se acercaron para adquirir alguna de las piezas, desde la alfarería típica hecha a mano por los artesanos de Moveros, a las labores hechas a mano por particulares, la indumentaria de trabajo o artículos de comercio justo. Las etiquetas de «vendido» mostraban a las claras el éxito de la iniciativa y la solidaridad tabaresa.
El promotor de la iniciativa es el Grupo de Cáritas y Misión «Hermana Lucía» de Tábara puesto en marcha la pasada primavera tras la visita a la villa del ex misionero Diocesano, Florentino, que llegó al corazón de los tabareses mostrándose la dura realidad y la difícil situación en los países de misiones y muy en particular en África. El primer paso fue la creación del grupo "Hermana Lucía" que integra a alrededor de cuarenta personas y tiene como director a Santiago Andrés Fresno, siendo la secretaria Luisa Diez Gago y la tesorera María del Río González.
Los primeros fondos recaudados fueron enviados a América Latina, más concretamente a Bolivia, para abrir una escuela donde escolarizar a los niños más desfavorecidos con vistas a labrarles un futuro y que tengan la esperanza de alcanzar una vida digna con un nivel cultural adecuado para integrarse en la sociedad. Bolivia seguirá siendo el objetivo del grupo «Hermana Lucía» con vistas a seguir colaborando en la perforación de pozos de sondeo para la extracción de agua potable para el consumo humano, con especial incidencia en la apertura de centros escolares y la creación de hospitales en las zonas rurales donde la población más necesitada los necesita para sobrevivir.
Las personas que deseen contribuir con el grupo podrán hacerlo el próximo miércoles, a las 20.45 horas, en la iglesia de la Plaza Mayor donde el trío de flauta, violonchelo y viola integrado por las hermanas Helena y Raquel Fernández Berdión, ambas tabaresas, aunque residentes en Asturias, y el marido de la última, Juan María Ceie, tres instituciones dentro de la música clásica. El dinero sacado por las entradas, –los tres jóvenes dan el concierto de manera altruista–, ira destinado también a Bolivia.