M. S.
Las ganas de diversión y de disfrutar del espectáculo taurino contribuyeron al éxito del encierro campero celebrado ayer en La Bóveda de Toro con motivo de las fiestas en honor a Nuestra Señora de Las Nieves.
Decenas de caballistas – cerca del centenar, según el alcalde de la localidad, Francisco Benito – y cientos de aficionados de La Bóveda y la comarca disfrutaron del festejo taurino, que se alargó durante más de tres horas en los campos de la localidad.
Dos toros bravos, «muy buenos, uno mucho mejor que el otro», según los aficionados, hicieron las delicias de los participantes en el encuentro, que acudieron a la campa a pie, en caballo y en todo tipo de vehículos, coches, tractores y quads, como es habitual en este tipo de encierros.
Los astados dieron muy buen juego, facilitando que se realizaran carreras «muy buenas» y la diversión de los caballistas, que no tuvieron un minuto de descanso en toda la mañana. Salieron los dos toros en estampida, provocando la dispersión de un encierro campero en el que no hubo incidentes de gravedad, salvo el pinchazo a un caballo por parte de uno de los astados, que también envistieron con frecuencia a los numerosos vehículos que acudieron al encuentro.