CHANY SEBASTIÁN .
Los vecinos de Alcorcillo han mostrado a sus representantes municipales en el Ayuntamiento de Alcañices su disconformidad con lo que ellos consideran «una tardanza excesiva e injustificada» en afrontar las obras de mejora de la polémica y peligrosa curva que se localiza en el acceso que va desde el pueblo al enlace con la Nacional 122, en las proximidades del casco urbano de Alcañices. El proyecto se resistió a los mandatos de Antolín Martín Martín, Miguel Pérez Viguera y Pilar Alvarez Sastre. La llegada de Fernando Martínez Maíllo a la Presidencia parecía que iba a poner fin a las deficiencias de la infraestructura, y en ello se está, aunque la obra no acaba de concretarse y los usuarios comienzan a impacientarse.
Precisamente, fue Martínez Maíllo quien, mediante decreto de Presidencia, daba luz verde a la aprobación inicial del proyecto técnico de la «reparación de la curva de Alcorcillo» el día 25 de octubre de 2007, pasando la exposición pública sin problemas. Ese año, el Plan Complementario Fondo de Cooperación Local 2007 con unas inversiones previstas de 2.312.159,71 euros incluía como proyectos más importantes en cuanto a inversión tres relacionados con vías de comunicación dependientes de la Diputación Provincial de Zamora, el acondicionamiento y refuerzo de la ZA-P-2312 de San Cebrián de Castro a Piedrahita y Torres del Carrizal (primera fase) con un millón y medio de euros; la ZA-L- 2322 (Revellinos); ZA-P-1304 (Vidayanes) con 289.933 euros y la curva de Alcorcillo con 275.000 euros. En este último caso la fuerte inversión dalataba que se iba a actuar en la curva y aprovechando la ocasión en la mejora de la calzada, ya que el firme, debido a su antigüedad, comienza a ofrecer deficiencias. Los miembros de la Corporación Municipal reconocen que «los vecinos se quejan a nosotros y ya nos da vergüenza porque al final no nos creen aunque le digamos la verdad», en referencia a la inclusión de las obras en el Fondo de Cooperación Local de hace ya dos anualidades. Los jóvenes son los más inquietos y reivindicativos pues no se creen que año tras año, verano tras verano, regresen al pueblo y «la dichos carretera siempre siga en el mismo mal estado».