M. S.
En el encierro campero celebrado en la mañana de ayer en el emplazamiento de «El Morruelo», en la localidad de El Piñero, con motivo de las fiestas en honor a Santa María Magdalena, se vivieron momentos de gran tensión ya casi al final del mismo, cuando después de dos horas de festejo, el toro embistió a uno de los caballos, cuyo jinete se lanzó al suelo para evitar males mayores. En el encierro se soltaron un toro y una vaca, que dieron muy buen juego e hicieron que los asistentes disfrutaran del festejo.
Cientos de aficionados acudieron al espectáculo taurino, un encierro «bonito y entretenido», según los asistentes, en el que los caballistas disfrutaron al máximo, pese al intenso calor, al igual que el resto de participantes, bien a pie, bien desde sus vehículos.
Fue un encierro limpio, aunque muy activo, hasta el momento en el que el toro, «bravío y valiente», después de quedarse apartado unos instantes en una zona de arboleda, arremetió contra uno de los caballos, al que el astado golpeó con insistencia, aunque al parecer no le propinó ninguna cornada de gravedad, si bien al término del encierro campero no se conocía con certeza el alcance de las heridas sufridas por el equino.
El caballista, natural de la localidad de Torres de Carrizal, salió ileso del percance, después de lanzarse al suelo y poner pies en polvorosa cuando su caballo recibió el primer puntazo del toro, que no cesó de ensañarse con el equino hasta que uno de los todoterrenos que se encontraban en «El Morruelo» para participar en el encierro campero llegó para apartar al astado. En ese momento el caballo quedó libre y pudo levantarse y continuar corriendo pese a los golpes que había recibido.
Más de doscientos caballistas, procedentes de diferentes localidades de Tierra del Vino, Tierra del Pan y La Guareña, acudieron a un encierro en el que también participaron, como es habitual, decenas de corredores, así como numerosos vehículos de todo tipo, coches, tractores e incluso quads.
Alguno de los jinetes se quejó precisamente de esa presencia masiva de vehículos a motor, a los que exigen que en próximos encuentros «guarden las distancias» para no generar situaciones de peligro, a la vez que recuerdan que «el encierro tradicional ha sido siempre a caballo y a pie», y aunque «está muy bien y es divertido» que participen tractores y quads, «tenemos dificultades con nuestras picas».
Después del tradicional encierro campero, los festejos continuaron en El Piñero con un aperitivo para todos los asistentes y vecinos de la localidad. Ya por la tarde, los toros dejaron paso a la música, y la celebración de las fiestas patronales de la localidad continuó con la actuación del grupo de bailes regionales «Bajo Duero». La jornada musical finalizó con los boleros del «Dúo Nadal».