S. RAMOS.
Morales del Vino
Los empresarios del polígono industrial de Morales del Vino denuncian las graves deficiencias que presenta el acceso a sus industrias, que se realiza mediante una vía de servicio paralela al desdoblamiento de la carretera nacional 630, tramo que será inaugurado oficialmente el próximo martes. «Desde la ermita del Cristo de Morales han echado el asfaltado y los baches ya son numerosos. Es muy fácil que se hunda el asfalto porque por debajo el nivel freático es elevado y no aguanta el tránsito de maquinaria pesada», explican los industriales, alarmados por la gran cantidad de grietas, blandones y baches que presenta el firme de la vía de servicio antes incluso de su inauguración. Una circunstancia especialmente grave para unas industrias que necesitan accesos adecuados y espaciosos ante el tránsito de camiones y automóviles particulares.
Los empresarios vieron el proyecto en su periodo de exposición pública, y transmitieron sus inquietudes, que en principio obtuvieron promesas de solución, tanto verbalmente como por escrito. «Siempre hemos estado esperando hasta el final, porque nos daban buenas palabras, y eso que durante la ejecución de las obras, delante de nuestras naves han estado aparcando toda la maquinaria pesada, con grandes inconvenientes para nuestro desarrollo comercial en el día a día». Los afectados aguantaban estos inconvenientes convencidos de la importancia de la infraestructura para la provincia y confiados en que al final quedarían con unos accesos en condiciones. Pero a día de hoy, además de los desniveles y baches que pueda presentar el firme se encuentran con que las aguas fluviales se han canalizado mal «y va a provocar inundaciones en el momento en que se ponga a llover». A mayores, los desniveles que se han dejado, van a favorecer más si cabe la concentración de agua.
Los responsables de las cuatro industrias ubicadas en el polígono, en las que trabajan cerca de 60 empleados han dado la voz de alarma «cuando hemos visto que ya han puesto las señales para empezar a pintar y hemos oído que el día 31 inauguran el tramo, por lo que nos tememos que den por concluidas las obras y aquí nos quedamos desamparados y sin que nadie se preocupe por nuestras reivindicaciones, que ya hemos expuesto ante la asesoría técnica de la obra, que hasta ahora nos ha dado buenas palabras, pero nada más». También critican al Ayuntamiento de Morales por lo que entienden «pasividad» en este asunto.
El acceso al polígono es sumamente dificultoso. Si antes los conductores tenían el acceso directo desde la nacional 630 ahora para entrar este enclave concreto hay que salir desde la primera rotonda en dirección a Entrala-Peñausende-Cristo de Morales-Vía de servicio. A continuación hay que llegar a una segunda rotonda para acceder, por la ermita del Cristo hasta la vía de servicio, donde se ubica el polígono industrial, aunque por el momento no esté indicado en las señales. Los afectados piden un acceso directo desde esta rotonda.
Una visita al lugar deja bien a las claras el estado calamitoso en que queda el polígono, con arquetas pluviales sin protección e invadiendo parte de la calzada, con parte del tramo sin asfaltar, numerosos blandones y un gran desnivel ente la superficie de terreno donde se asientan las naves y por el que discurre la vía de servicio.
Por su parte, los regantes han tomado nota de las deficiencias y remitirán en breve un escrito a la asistencia técnica de las obras porque «han creado una cuneta para las aguas pluviales muy aparente pero viene a desaguar al canal de riego».
Y por si fuera poco, a las quejas de empresarios y regantes se unen las de un gran número de moralinos que aseguran sentirse muy desfavorecidos «porque nos han machacado la pradera del Cristo, y tal y como están las cosas el próximo día 9 de mayo habrá dificultades».
Morales de Cristo o el Cristo de Morales
"Morales de Cristo". La nueva señalización del desdoblamiento de la nacional 630 se ha inventado un nuevo paraje, mezcla de Morales del Vino y Cristo de Morales. El nombre de marras aparece en una de las señales que en estos días rematan los operarios de cara a la inminente inauguración del tramo. Sin duda debe tratarse de un error, bien en el encargo o en la ejecución, de la indicación del camino hacia la ermita del "Cristo de Morales" que se ha confundido por "Morales del Cristo". No deja de ser una anécdota, ya que los trabajadores se están esmerando para que todo reluzca perfecto de cara a la inauguración. Mientras una cuadrilla de operarios se afanaban ayer en la colocación de carteles, otros plantaban especies en las rotondas y otros pintaban. Sólo falta que los encargados de la inauguración acierten a mirar también en los márgenes para ver si todo está bien rematado o, como dicen los industriales, existen clamorosas deficiencias.