IRENE GÓMEZ.
Almaraz.- Un vertedero incontrolado afea uno de los parajes naturales más atractivos de los alrededores de Zamora capital, situado en la zona conocida como "Los Infiernos", en el término municipal de Almaraz de Duero. A medio camino entre Almaraz y Zamora, donde el río serpentea y se abre camino hacia los cañones de los Arribes, se encuentra la zona de "Charquitos", con un mirador desde que el se divisa una de las mejores vistas del río, donde se conservan dos pesqueras que son el paraíso de pescadores y aves.
Junto a tan espléndido paraje, una lamentable imagen: vertidos incontrolados de materiales inertes, botellas de vidrio, latas de refrescos, o recipientes de plástico junto a una furgoneta abandonada desde hace años y el más reciente cadáver de un mastín que desprende un hedor insoportable. Un foco de contaminación en la ladera del río que no pasa desapercibido a la multitud de personas que hacen parada en la zona atraídas por la belleza del entorno, muy cerca del puente de Joyolada.
Pescadores, ciclistas, senderistas y amantes de la naturaleza en general conocen sobradamente el espacio ribereño de "Los Infiernos", salpicado de rutas dominadas por el curso del Duero. Los turistas que recorren la sinuosa carretera suelen también hacer parada en el mirador para disfrutar de una de las vistas más hermosas. Eso sí, obligados a soportar el lamentable espectáculo del basurero nada compatible con un entorno natural privilegiado a apenas diez minutos de Zamora en coche y en las inmediaciones de una Zepa (Zona de Especial Protección para las Aves) y LIC (Lugar de Interés Comunitario), como son los Cañones del Duero.
En torno al río se cultivan huertas y crecen pequeños bosques donde se refugian aves singulares, como una colonia de garzas que busca comida en torno a las singulares pesqueras. Con tales valores naturales resulta inexplicable la desoladora imagen de los vertidos en la margen izquierda del Duero. El problema no es nuevo, ni mucho menos. Hace años que el propio Ayuntamiento de Almaraz viene alertando, tanto a la Guardia Civil como al Servicio de Medio Ambiente para que «se tomen medidas y se vigile la zona» a fin de evitar que los desaprensivos sigan tirando todo tipo de vertidos a su antojo sin control alguno.
Sin embargo, la persistencia del basurero ha llegado hasta el extremo de las sanciones. El Ayuntamiento de Almaraz ha pagado una de 600 euros a raíz del expediente abierto por la Confederación Hidrográfica del Duero. José Martín, alcalde de Almaraz, se defiende. «No disponemos de medios ni somos los culpables de los vertidos. Hemos pedido muchas veces que se controle la zona pero nadie nos ha escuchado. No vamos a poner nosotros un vigilante».
Desde el Ayuntamiento se han escrito diversas cartas alertando de la situación. En una de las remitidas a la Subdelegación del Gobierno en marzo de 2006 -existe constancia de otras anteriores- se alertaba sobre el depósito de «diversos enseres y objetos voluminosos, sin tener conocimiento por parte de este Ayuntamiento de quién o quienes han sido las personas que han realizado este hecho», por lo que se solicitaba, «a la Guardia Civil o a quien proceda para que tome las medidas oportunas».