J.A./ ICAL
Castilla y León podría contar con once nuevas plataformas multimodales en la Red Transeuropea de Transportes (RTE-T), el entramado que la Comisión Europea (CE) potenciará en los próximos años para contar con corredores logísticos que permitan el tráfico ordenado de mercancías por el continente. Así, la Comunidad ampliaría el número de nodos con que contaba en esta estructura en forma de malla, que conecta el noroeste peninsular con el corazón de Europa y que deberá estar operativa entre 2030 y 2050, tras una inversión de unos 11.700 millones.
El departamento de Ana Pastor pretende que el ejecutivo comunitario modifique los corredores que aprobó el pasado mes de octubre e incorpore nuevas plataformas multimodales de Castilla y León, que sumará 14, situadas en todas las provincias. El Ministerio ya ha planteado convertir en centro logístico de la red europea a Ávila y Arévalo, Burgos, Aranda de Duero y Miranda de Ebro, Segovia, Soria, Palencia, El Bierzo (León), Zamora y Benavente.
De este modo, Castilla y León podría contar con once nodos logísticos nuevos, ya que sólo tenían esta consideración tres, situados en las ciudades de León, Salamanca y Valladolid. En ese sentido, el nuevo mapa, que ha diseñado Fomento y que deberá recibir el visto bueno de Europa, plantea incorporar estas bases de la Comunidad junto a otras de España, así como incluir en la red básica (prioritaria) los puertos de Vigo (Pontevedra) y Santander. El cambio planteado facilitará la llegada de nuevos fondos para el desarrollo de estas infraestructuras, ya que la Comisión se marcó el objetivo de completar la red básica en 2030 y la global (secundaria) en 2050.
Hasta ahora, el eje Atlántico conectaba las ciudades de Irún, San Sebastián, Vitoria, Burgos, Palencia, Valladolid y Salamanca. Incluía las conexiones con Bilbao, a través de la alta velocidad vasca en red básica, y con Santander en red global, compartiendo trazado con el Corredor Cantábrico-Mediterráneo. Además, con Santander, las comunicaciones se habían previsto en red global desde Palencia, mientras León aparecía enlazado con Oviedo y Gijón en red básica, y con Avilés en red global.
Respecto a la conexión con Galicia, se recogía para las mercancías la salida en red básica desde León, pasando por Ponferrada, Monforte de Lemos, Orense, Vigo, Pontevedra, Santiago y La Coruña. La conexión de viajeros con Galicia se contemplaba en red básica, a través de la Línea de Alta Velocidad Olmedo-Zamora-Orense-Santiago-La Coruña, y en global con la línea hacia Pontevedra y Vigo, así como las conexiones Orense-Lugo y La Coruña-Ferrol. Con Madrid, el tráfico en red básica para viajeros pasaba por Segovia y el de mercancías por Ávila.
En cuanto al trazado viario, el corredor tenía dos ramales diferenciados, uno por la costa y otro por el interior. El trazado por la costa discurría a lo largo del Cantábrico desde Irún hasta La Coruña, Santiago, Vigo y la frontera portuguesa, conectando el País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia. El trazado del interior facilitaba la conexión con Portugal, mejorando también la intermodalidad de ciudades como Burgos, Valladolid, Salamanca o Madrid.
También, se incorporaron a la red global todas las conexiones internas entre estos dos ramales de la red básica, como Burgos-Santander, Palencia-Valladolid, Zamora-Benavente, León-Asturias, León-Orense, Benavente-Lugo-A Coruña o Lugo-Santiago. El presupuesto de las actuaciones previstas por el anterior ejecutivo para el corredor Atlántico ascendía a 11.700 millones de euros.
3.700 millones para el ancho internacional
Por otra parte, el anterior Gobierno preveía invertir 3.770 millones en garantizar la interoperabilidad de cuatro ejes ferroviarios del corredor Atlántico que atraviesan Castilla y León. Así, pretendía implantar el ancho internacional e instalar el tercer carril en las líneas Valladolid-Ávila-Madrid, León-Orense-Vigo, Medina del Campo-frontera portuguesa y Burgos-Bilbao-frontera francesa. Además, también defendió la modificación de las líneas con ancho polivalente o con capacidad para tres hilos para homogeneizar las características técnicas españolas y europeas.
Precisamente, Ana Pastor ha expresado su compromiso de instalar el ancho de vía internacional (UIC) en los corredores de alta velocidad para evitar el aislamiento de la red nacional. Por ello, Fomento mantiene el compromiso de adaptar los actuales corredores, que forman parte de la red básica –no global-, a los estándares europeos. Es decir, extenderá el ancho UIC (Unión Internacional de Ferrocarriles), la señalización y comunicación interoperable y el sistema de electrificación a 25.000 kilovatios.
La red básica, que tendrá que estar operativa en 2030, convierte a León en nodo de referencia del noroeste del transporte de mercancías por ferrocarril, al ser la vía de entrada a Galicia (a través del eje Ponferrada-Monforte de Lemos, Orense, Vigo, Santiago de Compostela-La Coruña) y a Asturias (donde se conecta con el puerto de El Musel). También, recoge la conexión de la frontera francesa en Irún con la portuguesa en Fuentes de Oñoro (Salamanca) para terminar en los muelles de Oporto y Aveiro. Por tanto, los puertos españoles incluidos en el corredor son Pasaia, Bilbao, Santander, Gijón, Avilés, Ferrol, La Coruña y Vigo.
Fin de la red radial
La red básica y la global, que conforman cada uno de los cinco ejes planteados por España, pretenden dibujar un entramado o malla que acabe con la configuración radial del país. De esta forma, la Comunidad dispondrá de un corredor multimodal, con una red de alta velocidad para viajeros y una red para mercancías interoperables, es decir, con líneas en ancho internacional, electrificadas y con sistema ERTMS (Sistema de Gestión de Tráfico Ferroviario Europeo), y verá concluida la red viaria de altas prestaciones.
También, se asegura la intermodalidad del corredor al conectar los grandes centros de producción y crear distintas terminales intermodales ubicadas en los nodos logísticos. Estas terminales son las previstas en el Plan Estratégico para el Impulso del Transporte Ferroviario de Mercancías en España, aprobado por el Ministerio de Fomento en 2010: Lezo, Júndiz, Valladolid, Salamanca, Madrid, León, Monforte de Lemos, Vigo y La Coruña.