VALLADOLID, EUROPA PRESS
El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, ha recomendado no sacralizar el gasto público aunque ha admitido que para la recuperación de la economía además de medidas de contención del déficit y de estabilidad presupuestaria son necesarias actuaciones que apuesten por favorecer una economía competitiva y por mantener y por crear empleo.
De este modo se pronunció Herrera ante una pregunta del portavoz del Grupo Mixto, José María González, de IU, que se interesó por la disparidad entre los datos del paro registrado y de la Encuesta de Población Activa, una cuestión de «imposible respuesta», admitió el presidente, por su dificultad técnica.
Herrera, que ha puesto a disposición de González un informe del grupo de trabajo del Consejo Superior de Estadística según el cual, aunque los datos son diferentes, sí son coherentes entre sí, ha preferido no discutir y ha insistido en que no todos los males del país se deben a las medidas de restricción del gasto público. En este sentido, recordó que el momento en el que la economía española cayó en el «pozo» fue en 2009, y «no tanto» en 2010 o 2011, efecto, cuando se tenían que haber notado los efectos de las políticas expansivas del gasto público que «no hay que sacralizar», reiteró.
Y la consejera de Hacienda de la Junta, Pilar del Olmo, defendió ayer en las Cortes que con las iniciativas incluidas en la Ley de Medidas Tributarias, Administrativas y Financieras, que piden «un mayor esfuerzo» a los empleados públicos de la comunidad, con un incremento en de la jornada laboral, no va a suponer la pérdida de empleo. «No hay ninguna previsión de que se vayan a perder puestos de trabajo con la adopción de estas medidas», apostilló Del Olmo. No lo vio así el procurador socialista Pedro González, quien echó mano de los sindicatos para señalar que con estas propuestas de la Junta se perderán 12.000 empleos públicos, entre personal laboral e interinos.