Y.R.T./ ICAL
El Grupo INSA ha anunciado expedientes de extinción de empleo para 272 de los 364 trabajadores que en la actualidad venían desarrollando su actividad laboral en las empresas del grupo. Según informaron fuentes de Comisiones Obreras, el grupo presentó concurso de acreedores por su falta de liquidez hace varias semanas, a pesar de la “lucha” mantenida por su plantilla para evitar esta medida.
El sindicato recordó que la situación del Grupo INSA “era insostenible” desde primeros de junio cuando, con el apoyo de CCOO, se pidió ayuda a la Delegación del Gobierno en Castilla y León y al Gobierno regional para evitar el cierre de un grupo de empresas que tenía en esos momentos una significativa carga de trabajo y que proporciona empleo a más de 400 trabajadores y trabajadoras. La empresa, añadieron, acumulaba impagos, algunos de contratistas de la Administración autonómica, lo que, a su juicio, justificaba la petición de ayuda urgente.
Asimismo, denunciaron que un mes más tarde, la solución ha sido extinguir algunas de las empresas y despedir a 272 empleados que “lograrán indemnizaciones de tan sólo 20 días por año trabajado y que además deberán afrontar el Fogasa”, ya que la empresa no tiene recursos mas que para pagar los atrasos de las nominas de junio y julio.
Además, explicaron que solo 12 de los trabajadores despedidos podrán solicitar las ayudas para mayores de 55 años, ya que la mayoría de la plantilla es joven. Dentro del grupo de empresas quedarán tan solo 92 empleados, la mayoría en las empresas Gruinsa y Grúas Duero, especializadas en maquinaria pesada y grúas para la construcción.
De esta forma se ha logrado que no cierren las empresas Gruinsa, que de 160 empleados ha pasado a tener 51, con el despido de 109 personas, Promociones y Reformas, que se queda con 22 trabajadores de los 75 que tenía, y Grúas Duero, con 19 de sus 21 empleados. Sin embargo, manifestaron que ha sido “imposible” evitar el cierre de Aridos y Arihorva, dos firmas dedicadas a la extracción de áridos, la primera en Salamanca con 110 puestos de trabajo perdidos y la segunda en Valladolid con 7 empleados despedidos.