SANTANDER, EFE/ICAL
Galicia, Castilla y León y Extremadura comparten frontera con Portugal, unas relaciones históricas marcadas por los encuentros y los desencuentros y ahora la apuesta por una nueva cooperación territorial centrada en los ciudadanos y sus necesidades que, según sus dirigentes, ya no tiene vuelta atrás. Así lo plantearon ayer en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoó, su homólogo extremeño, Guillermo Fernández Vara y el consejero de Presidencia de Castilla y León, José Antonio Santiago. El consejero de la Presidencia y portavoz, José Antonio de Santiago-Juárez, señaló ayer que «sería interesante» que el Gobierno de Portugal «reflexionase» sobre la «posibilidad» de abrir un proceso de descentralización a favor de las regiones lusas algo que, dijo, permitiría ser «más eficaces» en materia de cooperación transfronteriza, sobre todo en la colaboración de proximidad. De Santiago-Juárez intervino ayer en el curso de verano «Posiberismo: un nuevo paradigma en las relaciones España-Portugal», organizado por la Universidad Menéndez Pelayo. El consejero apuntó que esa «reflexión» sobre la descentralización del ejecutivo luso en beneficio de las regiones responde a una «demanda social», como pudo constatar en un reciente seminario celebrado sobre la materia en Oporto y al que acudió como ponente. Abordar este proceso en cuanto a funciones y competencias serviría, según explicó, para ser «más eficaces» en todo lo relacionado con la cooperación transfronteriza y, en concreto, con los proyectos de proximidad, destinados a mejorar la calidad de vida de quienes residen en la zona limítrofe con Portugal a través de una prestación más adecuada de los servicios públicos esenciales.