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Castilla y León acaparó durante el año 2009 el cinco por ciento de la producción de papel nacional en sus cinco fábricas. De este modo, la región es la sexta comunidad autónoma de producción de papel seguida de Aragón (30 por ciento); Cataluña (20 por ciento); País Vasco (17 por ciento); Navarra (diez por ciento) y Andalucía (7,5 por ciento).
En 2009 se produjeron 5,7 millones toneladas de papel en España, un 11,1 por ciento menos que en 2008. El país es el sexto productor de papel de la Unión Europea, detrás de Alemania, Finlandia, Suecia, Italia y Francia y por delante del Reino Unido.
En producción de celulosa el conjunto del país también está en el sexto lugar después de Suecia, Finlandia, Alemania, Francia y Portugal. El sector cuenta con 95 plantas industriales (12 fábricas de celulosa y 83 de papel), genera 17.400 empleos directos y más de 90.000 indirectos y facturó en 2009 3.400 millones de euros. En celulosa el dato de Castilla y León se agrupó con otras regiones puesto que disponen de menos de tres fábricas.
En este sentido, de los 1,7 millones de toneladas de celulosa producidas (-13,5 por ciento) en las 12 fábricas españolas, el 76 por ciento se hizo en Andalucía, Aragón, Asturias, Castilla y León, Cataluña, Galicia y Navarra; mientras que el 24 por ciento restante se produjo en el País Vasco.
En lo que se refiere a la recogida selectiva municipal de papel y cartón en las ciudades españolas de más de 100.000 habitantes y según el informe elaborado por Aspapel, la recogida selectiva bajó un 8,7 por ciento en Valladolid, donde se recogieron en el año pasado 28,9 kilos por habitante; en León bajó un tres por ciento y se reciclaron 39,1 kilos; en Salamanca también descendió un 0,1 por ciento (34,6 kilos por habitante); y en Burgos descendió la cifra en un 11,7 por ciento hasta alcanzar los 32,7 kilos de papel por habitante.
En 2009 cada español utilizó 133 kilos de papel en más de 300 usos relacionados con la educación, la cultura, el arte, la comunicación, el comercio y la higiene, entre otros. De estos 133 kilos que utilizan los españoles anualmente por habitante, 99 kilos se recuperan y se envían a fábricas papeleras donde se reciclan.
En línea con el descenso de la producción, el consumo de madera se redujo un 12,8 por ciento en 2009 y se situó en 5,3 millones de metros cúbicos de madera de pino y eucalipto. Para fabricar el papel se plantan y cultivan árboles que absorben CO2 y ayudan a frenar el cambio climático. En España, la madera con la que se hace el papel se planta y se cultiva en 430.000 hectáreas de plantaciones de pino y de eucalipto, que están continuamente regenerándose y replantándose. Por cada tonelada de papel que se fabrica se plantan seis nuevos árboles.