SALAMANCA, EFE
Los dos principales partidos políticos de Castilla y León, el PP y el PSOE, ya han dado su visto bueno para que Lucas Hernández, director general de Caja Duero, ocupe ese cargo en la nueva caja que surja con la fusión con Caja España, según han confirmado a Efe fuentes de las entidades financieras. Este será el principal cargo de la futura entidad de ahorro de Castilla y León, ya que el puesto de presidente no será ejecutivo, según dijo el pasado lunes el presidente de Caja Duero, Julio Fermoso. Hasta ahora, Lucas Hernández no tenía el consenso político para optar a ese puesto, ya que el PSOE de Salamanca pretendía que fuera una persona más joven, pues el actual director general de Caja Duero se jubilará, con 65 años, en los próximos meses. Los socialistas salmantinos no consideraban «ético» que se nombrara ese alto cargo a una persona que se iba a jubilar, cuando «se van a prejubilar a muchos trabajadores de las dos entidades con 53 años», indicaron fuentes de este partido. Sin embargo, el PSOE de Castilla y León ha logrado imponer sus tesis, que además han estado apoyadas por ex dirigentes de esta organización en Salamanca, frente a los más críticos, que estaban en el ámbito provincial del partido, y a que «ya no hay tiempo para buscar una alternativa», señalaron las mismas fuentes. Por su parte, en el PP de la región y de la provincia salmantina siempre se ha apoyado a Lucas Hernández para que siga al frente de la futura caja de ahorros que se creará en Castilla y León y ha tenido como principal valedor al consejero de Economía de esta Comunidad, Tomás Villanueva.
Pese a todo ello, la principal barrera que tenía el director general de Caja Duero estaba en su propia entidad, por las diferencias que hay abiertas, desde hace meses, con el presidente Julio Fermoso, pese a que éste fue su principal valedor cuando Lucas Hernández llegó a la entidad salmantina. Mientras el organigrama de la futura caja comienza a tomar forma, la mesa laboral sigue sin convocarse.