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Con motivo del Día de la Mujer, desde la Secretaria de Igualdad del PSCyL, su responsable, Esther Pérez, quiere recordar especialmente a las víctimas de la violencia de género y aboga por la participación de la sociedad en las políticas de Igualdad en su programa electoral para los comicios del 2011.
Pérez, se refirió en un primer término a la que se ha convertido en primera mujer muerta por esta causa en Castilla y León el pasado viernes. "Esa es la primera y prioritaria labor a la que nos tenemos que encomendar los y las responsables políticos en este país. A partir de la erradicación de esta lacra, la mujer podrá ser lo que quiera ser, podrá ser libre". La responsable socialista además, en el Día de la Mujer, quiere poner en valor las propuestas de las personas que trabajan por la igualdad de las mujeres en la sociedad.
De esta forma, el PSOE de Castilla y León se compromete a que las conclusiones de su Jornada ´Fundamentos de la Desigualdad´ donde participaron responsables de la Cátedra de Estudios de Género de la Universidad de Valladolid, colectivos de mujeres, medios de comunicación y agentes sociales, sean la base de las políticas de Igualdad con las que el PSOE de Castilla y León concurrirá a las Elecciones autonómicas y municipales el próximo año 2011. Estas conclusiones giran en torno a las dificultades de lograr la igualdad entre hombre y mujeres en el ámbito laboral, social y en el mundo rural.
Así, explica en un comunicado que el análisis de las reivindicaciones demuestra que "queda mucho camino por conquistar", el denominador común de los numerosos factores indicados sigue siendo el patrón dominante de los hombres ejercido contra las mujeres, tanto en el ámbito privado como en el público. Además, la discriminación laboral, que sigue desvalorizando el trabajo femenino, dado que la brecha salarial se mantiene, frente al promedio salarial anual masculino de 22.051,08, el femenino es de 16.245,14, lo supone un 26,3 por ciento de empobrecimiento para las mujeres.
Otros factores mencionados como la no representación en los puestos de decisión, o las dificultades de falta de cobertura social cuando éstos se ocupan, junto con la manipulación de la mujer en la publicidad y la sexualidad que se sigue utilizando como medio coercitivo en la integración social, conllevan una serie de consecuencias para las mujeres pendientes de superar.
Del mismo modo, señala que la tradición de que sea la mujer la que asuma el rol de cuidadora, supone la falta de corresponsabilidad masculina y desde el mundo rural se reivindica como objetivo principal la simetría de género que son los que pueden garantizar la justicia y la democracia. Se reclama una mayor sensibilización de las administraciones autonómicas y provinciales hacia las dificultades específicas de las mujeres en el mundo rural, como ocurre en el caso de la Agenda Poblacional de Castilla y León. Una de las peores consecuencias de la desigualdad es la violencia de género.
"La ideología machista es reticente a los cambios sociales y a la independencia de la mujer, para avanzar será necesaria una auténtica revolución cultural", que se concreta en la educación y un pacto social.