VALLADOLID, AGENCIAS
El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, presentó ayer en las Cortes la «Agenda para la Población», comprometida el pasado mes de junio, que recoge 108 medidas concretas para jóvenes, familias, inmigrantes, emigrantes y para corregir desequilibrios entre las provincias. La medida contempla una inversión de 3.200 millones de euros para aumentar la población entre 2010-2020, a los que se sumarán otros 2.000 millones entre 2010-2015 vía beneficios fiscales.
El jefe del Ejecutivo autonómico ofreció el acuerdo a los grupos políticos, agentes sociales y colectivos de manera que este programa recoja las aportaciones y se pueda aprobar en el primer Consejo de Gobierno del mes de abril de manera oficial, trabajo que se iniciará a partir de ahora.
En una intervención de más de 40 minutos, el presidente de la Junta realizó un diagnóstico de la evolución demográfica de Castilla y León, donde rebatió que hay que hablar de población y no de despoblación, dado que en los últimos ocho años hay 84.403 habitantes más en la Comunidad, y desgranó objetivos para la próxima década y medidas para colectivos para su puesta en marcha hasta 2015.
Herrera, después de asegurar que Castilla y León no está entre las regiones europeas con un saldo neto negativo, marcó como objetivo que la Comunidad se sitúe entre las cien regiones europeas -de casi 300-con un mayor avance de la población entre 2010-2020, de manera que suba 37 posiciones en su situación actual. «Es un objetivo ambicioso pero realizable», aseguró.
Para ello, la Agenda dirigirá sus acciones en una doble dirección: mejorar el saldo vegetativo mediante el aumento de la natalidad y aumentar el saldo migratorio desde la atracción de personas de otros territorios, y evitar las salidas de la región. Desde una visión positiva, Herrera desgranó algunas de las 48 medidas dirigidas a los jóvenes, que tienen como objetivo que la tasa de emancipación juvenil en la Comunidad crezca más que la media nacional en la próxima década, ya que ahora se sitúa en un 40,5 por ciento frente al 46 de la media española. Entre ellas, implantar en el curso 2010-2011 mecanismos de orientación académica y laboral en los centros que imparten cuarto de ESO y segundo de Bachillerato.