VALLADOLID, ICAL
El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, consideró ayer «innecesaria» la elaboración de una nueva ley educativa y abogó por desarrollar «a fondo» la del año 2002 y por establecer contratos «duales» que permitan compatibilizar el estudio y el trabajo.
Rajoy, quien visitó ayer en Valladolid el centro de Formación Profesional Juan de Herrera acompañado por el presidente de la Junta y máximo responsable regional del PP, Juan Vicente Herrera, y por el consejero de Educación, Juan José Mateos, no consideró «necesaria» la elaboración de nuevas leyes en materia educativa pero sí el desarrollo «a fondo» de la ley de 2002.
«Aquí a veces hacemos demasiadas leyes y demasiados decretos que se quedan en nada», aseveró el líder de la oposición antes de apostar por la implicación de las administraciones «y por hacer pedagogía de que aquí está una parte importante del futuro de la gente y del país». A esta medida se suman, según el presidente del PP, la puesta en marcha de un contrato «dual» que permita compatibilizar la formación, el estudio, con el trabajo, y que conlleve además la gratificación a las empresas con beneficios fiscales «plenamente justificados».
El establecimiento de una estrategia nacional de Formación Profesional liderada por el Ejecutivo central y con participación de las comunidades autónomas y de los agentes sociales y las empresas o el adelanto de la edad de finalización de ESO a los 15 años -en la actualidad se sitúa en los 16 años- a fin de posibilitar que el inicio de los estudios de FP o Bachillerato se produzca en ese último año fueron otras de las propuestas realizadas por Mariano Rajoy en este sentido.
También aprovechó su estancia en Valladolid, para exigir al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que explique en el Congreso de los Diputados con urgencia sus planes y medidas en política económica para dar certidumbre y eliminar desconfianza en la sociedad española y también en los organismos internacionales de manera que se evite el «daño» al país.
Rajoy sostuvo que la posición «más útil» del principal partido de la oposición, ante la grave situación económica de España y los vaticinios que realizan los foros internacionales, es la de pedir al presidente del Gobierno que explique sus planes, la política que va a hacer y si está capacitado para llevarlo a cabo con el objetivo de dar certidumbre a la sociedad y eliminar la desconfianza que «se ha instalado en España y fuera de España».
Rajoy subrayó que es «más útil» dar certidumbre sobre la política económica española que pedir elecciones anticipadas o hablar de una moción de censura, de cambios en los ministerios o de un Gobierno entre PSOE y PP.