VALLADOLID, ICAL
«Aún es posible la fusión de las seis cajas, no pierdo la esperanza», así de tajante se muestra el vicepresidente segundo y consejero de Economía y Empleo de la Junta, Tomás Villanueva, en una entrevista que ayer recogía «El Mundo» de Castilla y León, y en la que pone de manifiesto que Caja Burgos debe «hacer el esfuerzo de aliarse con cajas de la región».
«Nos parece positivo que piense también en alianzas en el exterior, pero contribuyendo a la ordenación dentro de la Comunidad». Es más, precisa que «la Junta ejercerá sus competencias con Caja Burgos sin dejarse llevar por la pasión y cumpliendo con la Ley».
Por lo que respecta a Caja de Ávila y Caja Segovia, Villanueva reconoce que han tenido contactos con entidades de fuera, algo que le parece bien, aunque aboga por que miren a la región para hacer operaciones, en una primera fase, internas. «Nunca he descartado la mejora de su competitividad y de su crecimiento con alianzas fuera de la región».
En cuanto a la decisión de los consejos de Administración de Caja España y Caja Duero de apoyar la fusión, Villanueva afirma que el acuerdo es equilibrado, «no hay vencedores ni vencidos». «Tiene un gran valor estratégico para Castilla y León. Me consta que se ha hecho un gran esfuerzo. La región saldará beneficiada en los años ante la situación crediticia, con falta de liquidez en los mercados y de financiación para la economía. Ha sido una buena noticia. El día 5 comenzó a construirse un buen proyecto financiero en esta Comunidad Autónoma». Es más, el consejero de Economía considera que el camino iniciado es ya «casi irreversible» y que no contempla la posibilidad de que la fusión no se apruebe en alguna de las asambleas generales. «Estoy convencido de que habrá dificultades, pero se inicia un camino que culminará en una gran caja», que podrá financiar «grandes proyectos regionales, garantizar mejor los depósitos y ofrecer mejores productos».