VALLADOLID, EUROPA PRESS
El consejero de Educación de la Junta, Juan José Mateos, aseguró que la polémica sobre la presencia de crucifijos en las aulas de algunos centros educativos se traduce en una reducción de las matriculaciones en esos centros debido a los deseos de «normalidad» por parte de los padres.
En este sentido Mateos aseveró, en una entrevista concedida a Europa Press, que «polémicas» de esta naturaleza conllevan un «prejuicio» para los centros educativos ya que los padres, que «no quieren problemas» y buscan que sus hijos se eduquen en un ámbito de «máxima normalidad», optan por matricularlos en otros centros.
«Los crucifijos los ponen y los quitan los padres», señaló el consejero antes de reiterar que el de la presencia de símbolos religiosos no es un problema de educación pero que el deseo de los padres de «judicializarlo» ha llevado a que algunos colectivos hayan decidido que los crucifijos sean «parte de la polémica».
Por último, el consejero de Educación atribuyó a los tribunales la potestad para «cerrar» la polémica y la situación creada tras la «intervención» del Tribunal Europeo y del propio Gobierno central.