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Los vecinos de las localidades de Almarza y San Andrés de Soria revivieron hoy el rito del traslado del arca entre los dos pueblos, una tradición que llevan manteniendo durante siete siglos. En esta edición contaron con la presencia del comisario de la muestra 'Paisaje Interior' de las Edades del Hombre, Juan Carlos Atienza. El arca permanecerá en San Andrés durante todo el año.
El arca se lleva desde el paraje de Canto Gordo a San Andrés cuando los años terminan en número par, y al revés en caso de los años impares. Así que como este año de 2010 termina en par, se trasladó desde Almarza a San Andrés, donde será custodiada en el edificio municipal que alberga también el museo etnológico de la localidad. El traslado se volvió a realizar a hombros de los vecinos, y algunos niños se subieron encima del arca.
El rito se vivió a partir de la una del mediodía con la recepción de los representantes locales y vecinos participantes. Tras la ceremonia eucarística en las respectivas iglesias, los habitantes se encaminaron hacia el paraje que fue punto de encuentro de los dos grupos, en un recorrido amenizado por la música de los gaiteros.
La alcaldesa del municipio, Ascensión Pérez, destacó la importancia de una tradición que mantiene documentos de "hace siete siglos". Recordó el esfuerzo de la Junta de Castilla y León, por la restauración de los documentos que se incluyen en el arca, el más antiguo que data de 1.329. Pérez valoró la presencia del comisario de las Edades, quien intervino agradeció su invitación e instó a que mantuvieran esta tradición y conservaran los documentos.
La cruz incisa de Canto Gordo, también llamado Canto Grande o Los Pradillos fue durante siglos la mojonera o de la mancomunidad de los Cuatro Lugares pues allí se reunían los concejos de San Andrés, Almarza, Cardos y Pipapón, estos dos últimos despoblados en la actualidad para adoptar los acuerdos pertinentes relativos a su dehesa mancomunada, a la que hacen referencia los documentos del arca. Hoy día esa cruz ya no existe y en su lugar se ha erigido un monolito.
Todos los documentos están numerados y se han contabilizado hasta 62 documentos. "Reflejan los pleitos contra las instituciones y todos lo acontecido en la dehesa de las cuatro poblaciones", dijo la alcaldesa. Entre los pergaminos, se encuentra uno de 1.392 sobre el privilegio de la dehesa, con sello de plomo del reinado del emperador Carlos V.