VALLADOLID, ICAL
El pesimismo sobre la evolución de la economía regional durante este año se ha instalado entre los diversos expertos, que prevén un horizonte de gran incertidumbre, pero coinciden en que 2010 será un mal año para el empleo, según diversos profesionales consultados por la agencia Ical. En este sentido, los principales institutos de predicción y la Junta apuntan a que el año que empezó ayer continuará la contracción de la economía de Castilla y León, con cifras que van desde el -0,7 por ciento de Funcas; al -0,2 por ciento que contempla el Gobierno regional y el -0,3 por ciento del servicio de análisis económico Eriste. Los más optimistas, en Hispalink que apunta ya una breve recuperación con un incremento del 0,5 por ciento del PIB. En todo caso, el resultado en el mercado laboral es muy parecido: no se creará empleo o, lo peor, se seguirá destruyendo, porque la economía española no crea puestos de trabajo con un crecimiento menor al 2 o el 2,5 por ciento.
El vicepresidente segundo y consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, mostró sus esperanzas en que la «fuerte recesión» económica de 2009 se estabilice en 2010, y empiece a repuntar, aunque constató que este año en materia de empleo «no va a ser bueno», porque para crear puestos de trabajo «necesitas crecimiento por encima del 2,5 por ciento». Villanueva expresó que los datos «no son buenos para España, porque no ha hecho las reformas necesarias» en su sistema económico y advirtió de que de las administraciones públicas «van a consumir mucho crédito», para preguntarse: «Qué va a quedar para el sector privado, que necesita financiación».
El vicepresidente económico incidió en que hay que reformar el sistema energético, el tributario y el mercado laboral, algo que reclaman al Gobierno que dirige José Luis Rodríguez Zapatero «todas las voces autorizadas». Frente a esto, dijo, «aprueban un anteproyecto de Ley de Economía Sostenible, que es un cajón de sastre en el que no ve uno las reformas». «No es un modelo para el cambio de la economía de este país, ni adopta las grandes reformas», dijo, para agregar que desde la Junta «vemos el año con preocupación, pero con optimismo, porque la sociedad está demostrando que sabe responder a la situación».
La consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, incidió en que 2010 será un «año duro» y aseguró que no tiene «buenas perspectivas» en cuanto al comportamiento de la economía. Al respecto, indicó que a pesar de la «incertidumbre» que existe en las previsiones, éstas apuntan a que se mantendrá una evolución negativa y expresó que «se seguirá destruyendo empleo, que es lo que más nos preocupa», lo que repercutirá también directamente en el consumo. Aún así, se mostró esperanzada en que la recaudación de impuestos empiece a dar «algún signo positivo» con una «tímida recuperación» o que, por lo menos, «no caiga más». Asimismo, destacó que los presupuestos elaborados por el Ejecutivo autonómico contribuirán a mantener la actividad económica.
El profesor de la Universidad de Valladolid integrante del equipo de Hispalink en la Comunidad, José Luis Rojo, explicó que la fuerza de la recuperación resultará de la combinación de dos vectores: por un lado, la recuperación de los mercados exteriores, cuyo ritmo marcará el que puede producirse en la industria castellana y leonesa, y el grado de recuperación del mercado de trabajo interior, con su trascendencia sobre las expectativas de los consumidores y, en definitiva, sobre el consumo.
En esta situación, destacó que «parece sensato mejorar» los niveles de gasto regional, sin que ello derive hacia el ahorro, lo que plantea que las políticas más fructíferas de cara a la salida de la crisis apuntan a que sean las propias administraciones (local, autonómica, central) las que orienten sus presupuestos hacia inversiones, tanto en bienes de equipo como en construcción.