VALLADOLID, ICAL
El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, invitó ayer a los grupos de las Cortes a pactar durante el debate de presupuestos la homogeneización de los sueldos de las instituciones públicas de la Comunidad Autónoma y se comprometió a mantener la congelación de las nóminas de los altos cargos de la Administración Autonómica en las cuentas de 2011, de manera que sería así por tercer año consecutivo.
La portavoz del Grupo Socialista, Ana Redondo, preguntó a Herrera por los gastos «innecesarios o superfluos» que se han suprimido del presupuesto presentado por la Junta en las Cortes. La pregunta sirvió para que la portavoz socialista y el presidente se enzarzaran en un cruce de reproches y acusaciones. Redondo afeó algunos aspectos de las cuentas autonómicas y Herrera cargó contra las estatales y, en particular, contra el blindaje del cupo vasco. La portavoz socialista reprochó al presidente que el presupuesto «austero» que comprometió el año pasado no se ha cumplido y enumeró una serie de casos, que tildó de «derroches clamorosos», entre los que citó los 75 millones del alquiler del edificio de la Junta en Arroyo de la Encomienda, los 20 millones de más que se van a pagar por la reforma del Hospital de Salamanca o los «miles de euros» por la Marca Territorio.
Redondo calificó la Marca de la «guinda» y subrayó que el lema «Tus ideas cobran vida» es el mismo que el de A Laxe, centro comercial de Vigo. «Confío en que las ideas cobren vida en Castilla y León de forma más sugerente, aunque el alarde de originalidad es menos que el corta y pega del Rincón del Vago», concretó.
El presidente atacó con un conjunto de críticas a los presupuestos estatales, entre ellos el descenso de las inversiones o de las políticas de innovación e investigación, y pidió al Grupo Socialista que, además de presentar una enmienda a la totalidad, incorpore un presupuesto alternativo para contrastar las propuestas y modelos de cada uno.
«El presupuesto tiene mucha grasa y espero que se aligere durante el debate», afirmó Redondo. La aseveración tuvo una respuesta del presidente: «Piden consenso, presenten una alternativa y lo tendrán», pero reprochó a la oposición que no haya buscado el acuerdo sobre una subida de impuestos, que cuesta 660 millones a los ciudadanos de la Comunidad, en el modelo de financiación o en el blindaje del cupo vasco.
No obstante, Herrera siguió con la mano tendida hacia el acuerdo y resucitó el pacto pendiente sobre la homogeneización de los sueldos de altos cargos. Sin embargo, en el debate sobre la austeridad de las cuentas públicas, Herrera cerró el «cara a cara» con la portavoz con un reproche: «Es injusto que usted, desde unas retribuciones sensiblemente superiores a las de cualquier consejero de la Junta, opine que algunos consejeros son prescindibles».
Por último, la Consejería de Hacienda registró ayer un nuevo tomo, el relativo a las inversiones (libro 13), por haberse detectado un fallo informático en el texto que entró el pasado viernes en las Cortes de Castilla y León.