ICAL
Las direcciones de Caja España, Caja Duero y Caja Burgos han dado órdenes a sus respectivos departamentos estratégicos para que trabajen ya de forma coordinada con el fin de garantizar el éxito en los consejos de administración simultáneos que deberán celebrar antes del 10 de noviembre para aprobar el proceso de fusión de las tres entidades, según informaron a la agencia Ical fuentes financieras.
Los presidentes de Caja España, Caja Duero y Caja Burgos, Santos Llamas, Julio Fermoso y José María Arribas, mantuvieron hoy una reunión en la localidad vallisoletana de Tordesillas donde analizaron las cuestiones ´políticas´ que se derivarán de la fusión como son la ubicación de las sedes, los organigramas directivos y el acuerdo social ya que el informe de la consultora KPGM se refiere únicamente a cuestiones técnicas. Del encuentro salió el compromiso de intensificar los contactos entre los equipos de ambas cajas en todos los niveles. Previamente a ello, los responsables de las entidades habían dado instrucciones a los diversos equipos técnicos de las cajas para empezar un trabajo conjunto que permita presentar en los consejos de administración un proyecto sólido para la creación de "una gran caja" para la Comunidad, lo que se ha interpretado como una muestra definitiva de que han quedado cerradas las posibles heridas surgidas en las últimas horas sobre la voluntad de algunas entidades para seguir adelante con el proceso. En el encuentro de Tordesillas, al que acudieron también los respectivos directores generales y algunos responsables técnicos, se puso también de manifiesto la voluntad de las tres partes para cumplir el calendario y presentar a los consejos de administración un proyecto concreto y definitivo para someterlo a votación.
Dentro del trabajo que queda por delante, además de la definición de las sedes y los equipos directivos de la futura gran caja, se pretende profundizar en un acuerdo laboral con los sindicatos para redimensionar las estructuras. UGT, con una fuerte presencia en Caja Duero, ya ha advertido que no aceptará despidos, aunque se muestra dispuesta a analizar posibles prejubilaciones, mientras que CCOO y Cesica, éste último con representación en Caja España, han anunciado que plantearán una plataforma conjunta en esta negociación.
Mientras, desde las cajas de ahorro se ha desvinculado este futuro acuerdo laboral de las ayudas del Fondo de Rescate y Ordenación Bancario (FROB) que recibirá la nueva caja, que será sensiblemente inferior a los 1.200 millones que inicialmente se preveían. En este sentido, los responsables de las entidades ya han dejado claro que este fondo, que no se trata de una ayuda a fondo perdido sino de un préstamo que hay que devolver en un plazo de entre 3 y 5 años, no irá ligado a posibles ajustes de plantilla, sino a mejorar los ratios de solvencia de la entidad resultante y a hacer frente a posibles riesgos derivados de la situación de crisis, según indicaron a Ical estas mismas fuentes, quienes insistieron, no obstante, en la solvencia de la futura caja. En este sentido, precisaron que la decisión de las autoridades europeas de someter a análisis cada una de las fusiones de entidades financieras que reciban ayudas del FROB habría sido la causa de disminuir el volumen de apoyos que se solicitarán desde la futura caja fusionada.
Este mismo viernes, Caja Duero tiene previsto celebrar un Consejo de Administráción extraordinario de carácter informativo para analizar el estado de las negociaciones con las otras dos entidades y el informe técnico presentado por la consultora. Caja España celebró ayer una reunión similar, tras la que en una nota oficial de la entidad se mostraba su confianza en llevar a buen puerto el proyecto.
Precisamente, dentro de diez días se cumple un año desde que PP y PSOE presentaran su acuerdo político para impulsar la integración de todas las entidades de la Comunidad.