ICAL
Valladolid,
Los presidentes de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y de Aragón, Marcelino Iglesias, apoyaron ayer soluciones de respeto a las normativas europeas y no sólo nacionales para los problema que tienen en estos momentos fábricas de automóviles de ambas comunidades, Renault en Valladolid y Opel en Figueruelas.
Herrera e Iglesias hablaron de ello durante la reunión que mantuvieron en Valladolid, donde firmaron un convenio marco de colaboración y, en declaraciones posteriores, coincidieron en reivindicar el liderazgo de ambas plantas industriales y defenderlo así en las instituciones europeas, ya que pertenecen al Intergrupo de apoyo al automóvil creado en el Comité de las Regiones de Europa.
El presidente de Aragón sostuvo que la planta de Figueruelas es la más productiva del grupo, afirmó que ello no garantiza su futuro y expresó su preocupación de que se tomen decisiones por «cuestiones nacionales», algo que recalcó que «iría en contra de las directrices europeas». «Nos agobia que, como consecuencia de la crisis, países muy poderosos impongan su posición a través de ayudas extraordinarias que no estarían en el marco de las directivas europeas», precisó el presidente de Aragón, en una opinión que compartió el titular de la Junta de Castilla y León, que expuso la necesidad de defender el «esfuerzo» con presupuestos propios de ambas comunidades con la industria del automóvil. Por otro lado, las dos comunidades dieron ayer un paso más en su colaboración institucional con la firma de un protocolo marco en el que sellan la cooperación, como regiones vecinas, en dieciocho materias desde la apuesta por el «autonomismo útil e integrador, que piensa en los ciudadanos», porque servicios como la sanidad, la dependencia o la lucha contra los incendios forestales «no tienen fronteras administrativas».