ICAL.
Burgos, José Ramón Torralbo director de la central nuclear de Garoña desde 2005, se muestra esperanzado ante la próxima decisión del Gobierno sobre el futuro de estas instalaciones e, incluso, asegura, que no trabajan con la hipótesis de un informe negativo ni del Consejo de Seguridad Nuclear, ni del Gobierno. Torralbo defiende la seguridad y la operatividad de la central y que en la decisión final se tengan en cuenta factores como es la competitividad de la industria española, las cuestiones medioambientales y los costes de generación de la energía o la garantía de suministro de electricidad a todo el país. Torralbo sostiene, con toda seguridad, que el cierre de Garoña supondría un incremento de la tarifa eléctrica e insiste en que la planta burgalesa está en condiciones de funcionar 60 años.
– El Gobierno debe decidir en menos de dos meses si prorroga o no durante diez años la vida de la central y la semana que viene se conocerá el dictamen del CSN, ¿Cómo se vive este momento.
– Llevamos muchos años trabajando para que la central esté en perfectas condiciones y para pasar esta evaluación del CSN.
– La decisión sobre la continuidad de la planta, ¿estará marcada por las promesas políticas del PSOE o cree que se impondrán los criterios técnicos?
– Primero tenemos que esperar el dictamen técnico. En ese terreno es en el que nosotros estamos trabajando. En el terreno político ya hay más factores que entran en juego y hay muchas voces. Esperamos que se tengan en cuenta todos esos factores adicionales que contribuyen a la mejora de la competitividad de la industria, a la del medioambiente, a la contención de los costes, a la garantía de suministro, y con todo ello, factores que también influyen en la decisión final sobre cuál es el "mix" energético que necesita el país para generar energía.
– ¿Qué le parece que lo que exigió Juan Vicente Herrera al Gobierno de que «no politice, que tenga valentía y coraje» y que el mismo día 5 anuncie ya una decisión tomada al respecto.
– Que el presidente de la Comunidad apoye la continuidad de Garoña si el dictamen técnico del CSN es favorable es una muy buena noticia y es un gesto de confianza de las instituciones que agradecemos sinceramente.
– ¿Hasta cuándo considera que es viable el mantenimiento de la planta?
– En España los permisos se dan de diez años en diez años. Entonces, no podemos ir más allá. ¿Cuál es el límite? Técnicamente por encima de los 60 años.
– ¿Es segura la central teniendo en cuenta los episodios que se comunican al CSN y que denuncian constantemente los grupos ecologistas?
– La central es segura, eso se lo garantizo. Las incidencias operativas que se producen ocurren en todas las instalaciones industriales pero en el caso de las nucleares tienen mucha trascendencia mediática.
– A lo largo de 2008 Garoña produjo 4.021 millones de kilovatios a la hora, es decir, la electricidad equivalente al 28 por ciento del consumo de Castilla y León ¿Su cierre implicará una subida de la tarifa?
El cierre en estos momentos implicaría necesariamente una subida de la tarifa. La tarifa se compone de la suma de los precios de generación, de los costes de generación de las distintas centrales que en cada momento estamos aportando a la vez. Si quitamos una de las centrales que produce más barato, hay que sustituirla con otra central del tipo que sea. Vamos a suponer que de gas, que produzca al doble de lo que está produciendo Garoña, lógicamente, el coste total sube. Se incrementará la tarifa con toda seguridad porque estamos quitando una de las centrales que produce al menor coste del país.