ICAL.
Villalar de los Comuneros
Los firmantes del manifiesto de Villalar abogaron por aunar fuerzas y luchar juntos para salir de la crisis en las mejores condiciones posibles. Bajo el lema "Juntos contra la crisis", el periodista Javier Pérez Andrés, encargado de la lectura del texto, instó a los asistentes a trabajar entre todos para acabar con el «drama del paro, la asfixia del crédito y la angustia de miles de familias». Precisamente, el Manifiesto de este año presta el apoyo a los autónomos y a las empresas «más castigadas» y, en especial, al sector de la automoción y las empresas auxiliares «por su especial importancia para nuestra Comunidad».
En esta ocasión el documento fue suscrito por la asociación de autónomos ATA, por Cavecal, CCOO, Cecale, Coag, el Consejo de la Juventud, por IU, PCAL, PP, PSOE, UGT, UPA y UPTA. Bajo un sol de justicia, el color lo puso una suelta de globos con los tonos de la bandera del pueblo saharaui, uno de cuyos representantes asistió a la cita.
El Manifiesto de 2009 insta a las administraciones a que agilicen las obras públicas y los programas de investigación, desarrollo e innovación para «convertir los retos de la crisis en oportunidades de progreso». Además, urge la necesidad de un sector financiero fuerte para desbloquear el crédito «en beneficio de las empresas y las familias», y recoge que la salida de la crisis «no debe pasar por la pérdida de derechos» del conjunto de la sociedad, al tiempo que apuesta por que la Comunidad avance hacia un mercado laboral, basado en «la calidad y la estabilidad del empleo y la igualdad de oportunidades» y que debe garantizarse el derecho a la negociación colectiva de los trabajadores. Alrededor de 26.000 castellanos y leoneses acudieron ayer a la localidad vallisoletana de Villalar de los Comuneros para celebrar el Día de la Comunidad, una jornada festiva en un contexto de crisis galopante, llena de colorido y musicalidad, hilaridad mezclada con reivindicación y, este año, con la cultura, con los actos programados con motivo del Día Mundial del Libro y la exposición "Caminos del arte" sobre la riqueza patrimonial de la región. Músicos, charangas y zancudos se mezclaron con representantes políticos y sociales, niños, jóvenes y mayores, grupos de fiesta y trabajadores reivindicando su futuro, como los de la papelera de Miranda de Ebro Rottneros. La hora punta en afluencia de asistentes se vivió hacia las 14.30 horas, momento en el que se llegaron a contabilizar 23.000 personas.